Uno
de los alicientes de un festival como el
de Sitges son las lecciones magistrales
(nombre académico para las también
llamadas conferencias) impartidas normalmente
por directores, los cuales comparten sus
experiencias vitales y profesionales con
los asistentes a tales actos.
Este año, junto con Guillermo
del Toro, pudimos disfrutar de
la presencia del realizador John
Landis, responsable de películas
como Blues Brothers
(en sus dos entregas, 1980 y 1998), Tres
amigos (1986), Cuando
llega la noche (1984), Sangre
fresca (1992) y la mítica
Un hombre lobo americano
en Londres (1981), además
de dirigir el vídeo de Michael Jackson,
Thriller
(1983). Además Landis
acudió al festival por otros dos
motivos: la entrega del premio honorífico
La máquina del tiempo a toda su carrera
y la presentación de los muñecos
de la empresa española SD Toys, dedicados
a los Blues Brothers.
Sus dos encuentros (primero en medio de
una multitudinaria rueda de prensa y después
en la lección magistral) fueron la
demostración, desde las primeras
preguntas, de que conoce muy bien su oficio
y la realidad del mercado cinematográfico.
"No se piensen que Hollywood existe.
Ahora las películas se producen en
cualquier parte menos allí. Sólo
queda para el recuerdo de otra época.
Además, las multinacionales, en manos
de empresas extranjeras (muchas de ellas
japonesas y europeas) se plantean el cine
como un negocio global lejos de sentimentalismos.
Lo malo es que no tienen muy claro las cosas
y sucede como cuando el estreno europeo
de Sangre fresca,
para el cual utilizaron una copia con 20
aburridos minutos de más, los cuales
habían sido previamente cortados
en América (incluyendo una escena
de sexo) con lo que la película se
resintió durante su estreno. Pero
así son las cosas en este negocio".
Landis también se
refirió a los grandes maestros del
género fantástico (entre los
cuales se encuentra por méritos propios)
recalcando cómo la carrera de algunos
de ellos había desaparecido tras
un gran éxito: "George
Lucas, tras THX
1138 (1971) y American
Graffiti (1973) dirigió Star
Wars y ahora es un fabricante de
juguetes. Yo espero que no le pase lo mismo
a Sam Raimi, tras los éxitos
de Spiderman. Sam es uno
de los directores que más ha influido
en el género y no hay más
que ver las películas orientales
de las últimas décadas para
reconocer el impacto de Evil
Dead".
En cuanto a la situación del género
en la actualidad, Landis
destacó que los realizadores de hoy
día cuentan con muchas más
ventajas técnicas que cuando él
empezó, aunque los avances nunca
pueden suplantar a una buena historia, al
igual que los actores.
"Antes existían unos actores
con los que se podía contar, independientemente
del papel. Ahí está Spencer
Tracy, que lo mismo hacía
de padre de familia que de un demente Mister
Hyde. Ahora depende mucho del director el
que se pueda sacar lo mejor del actor y
eso antes pasaba menos. De igual modo las
buenas películas del género
son aquellas que logran hacerte creer algo
que, antes de entrar a la sala, no creías.
Yo no creo ni en el diablo ni en dios pero
una de las películas que más
me han impactado ha sido El
exorcista. Realmente me llegué
a creer la historia que me estaban contando".
El director también habló
de sus próximos proyectos, uno de
los cuales lo ha unido con sus compañeros
de promoción en el arte de asustar
a los espectadores (George Romero, John
Carpenter, Tobe Hooper, David Cronenberg,
el mencionado Sam Raimi y Guillermo del
Toro) titulado Los
maestros del terror.
"Ha sido una experiencia muy divertida
el poder reunirme con todos ellos y hablar
de multitud de cosas, no sólo de
las películas que hacemos o nos gustaría
hacer. Además, durante las sesiones
bromeábamos con cosas tan triviales
como los postres o la hora del café.
Otro aliciente es que, al ser para el mercado
doméstico (DVD) no tenemos que pelearnos
con la censura (que no está permitida
por las leyes de los Estados Unidos, pero
que en la realidad sí existe) y,
además, los derechos de explotación
para fuera del territorio americano repercuten
directamente en nosotros, lo que es un buen
negocio".
Landis también
recordó la figura del malogrado John
Belushi (la mitad de los Blues
Brothers) y cómo surgió la
idea que dio como resultado la película:
"Dan (Aykroyd)
quería promocionar a los músicos
de Blues, en una época dominada por
otros estilos más blancos (ABBA,
los Bee-Gees). Empezó montando una
serie de Clubs de Blues por toda América
y después escribió el guión
de la película que supuso todo un
resurgir de dicho estilo al contar con James
Brown, Ray Charles
y Aretha Franklin en el
reparto y la fantástica banda sonora
que daba el ritmo a la narración.
Después, cuando nos planteamos rescatar
a los personajes, sustituyendo a John
por otro John (Goodman)
en este caso, pasamos de contar con estos
músicos hasta un total de 20 pero
siempre queriendo respetar el espíritu
original. Para eso seguían estando
en misión de dios".
Su última película ha sido
un documental realizado durante tres días
y centrado en la vida de un vendedor de
coches de segunda mano (y que fue presentado
el pasado mes de octubre en Italia).
"Además de la posibilidad
de trabajar con unas cámaras muy
pequeñas, capaces de filmar con una
calidad increíble, el trabajo supone
un verdadero análisis de la sociedad
americana del momento, fracturada por los
vaivenes de la administración republicana
y por sus ardores guerreros".
Su próxima película es la
adaptación del cómic Goon
del autor Eric Powell (y
publicado por Dark Horse) aunque no descarta
implicarse en otros proyectos fantásticos,
tanto en cine como en televisión
(medio con el que el director está
relacionado a través de su productora,
responsable de series como Cariño
he encogido a los niños, y
el propio Landis siendo
responsable del guión de la versión
cinematográfica de la mencionada
película junto a Brian Yuzna,
para Disney ).
"Lo importante es tener buenas
ideas y contar y poder desarrollarlas lo
mejor posible. Mucha gente piensa que un
director hace lo que quiere y eso no es
cierto. Si se logra el dinero necesario,
se puede llegar a filmar una película.
Yo siempre había querido realizar
un western y, al final logré filmar
Tres amigos,
una de las comedias más divertidas
de cuantas he hecho y un western en el más
amplio sentido de la palabra, pero al final
el público no lo supo interpretar
de misma manera y el productor no se quedó
del todo contento. Así es este negocio,
pero me encanta y espero seguir haciendo
películas mientras pueda".
Al final, el encuentro (de cerca de tres
horas) demostró la tremenda validez
de la iniciativa y el acierto del festival
en promoverla como parte de sus actividades.
Otro acierto fue la presentación
de las figuras de SD Toys dedicadas a los
protagonistas de The
Blues Brothers, siendo la primera
vez que una empresa española se aventura
a lanzar una línea de figuras de
estas características (tras 18 meses
de trabajo). Además, el padrino de
la presentación (el propio Landis)
recalcó la tremenda calidad de ambas
figuras y lo que le recordaban a los actores
Belushi y Aykroyd.
El próximo año, SD
Toys planea sacar (dentro de la línea
Movie Icons) a Charles Chaplin,
Laurel & Hardy y Steve
Mcqueen, y muchas otras sorpresas.
La única nota discordante de todo
el encuentro fueron los problemas con la
traducción consecutiva durante dicha
clase, primero porque si el Festival se
considera internacional no sólo se
debería hacer del inglés al
catalán (lo deseable sería
que también se hiciera al castellano,
pues la primera lengua de la comunidad es
el catalán, pero la lengua oficial
del Estado es el castellano) sino porque,
el propio director se dio cuenta de las
deficiencias en dicha traducción
y los problemas de entendimientos que esto
causaba a los asistentes al acto (muchos
de ellos periodistas acreditados por el
festival y encargados de cubrir dicha actividad).
De todas formas les recomiendo que el próximo
año se pasen por el festival y acudan
a una de estas lecciones magistrales. Seguro
que no se arrepentirán.
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