Admito
que para cualquiera que lo vea desde fuera,
una convención dedicada a un tema
como Star Wars es sólo una excusa
para que un grupo de locos seguidores por
dicha saga se reúnan, gasten dinero
en tonterías y poco más. El
razonamiento no deja de ser divertido, más
si tenemos en cuenta que cada domingo, miles
de personas hacen lo mismo, acudiendo en
masas a los estadios de fútbol, y
tal hecho está socialmente aceptado
por la mayoría como lo más
lógico (siendo exactamente lo mismo
que el caso de la Star Wars Conference,
aunque en la segunda nos ahorramos los insultos
al entrenador, colegiado y presidente del
club).
Volviendo al tema que nos ocupa, el Festival
de Cinema de Catalunya de este año,
entendió, con muy buen criterio (y
a cinco meses del estreno del
Episodio
III: La venganza de los Sith) que
el evento era el mejor escenario para presentar
la segunda convención oficial de
Star Wars en nuestro país (después
de BarnaCon 2000). Además, la apuesta
supuso que el cartel de la edición
2004 fuera la imagen de Darth Vader,
el señor oscuro de Sith, en cuyo
casco se reflejaba la imagen de la ciudad
de Sitges.
Para tan magna ocasión el programa,
además de charlas, proyecciones,
encuentros de asociaciones y un espacio
expositivo acondicionado para tal fin (denominado
Zona Kamino) contó con la presencia
de Stephen J. Sansweet,
director de contenidos y relaciones con
los fans y con quien tuve el placer de hablar
durante una entrevista que me concedió;
David Prowse, actor tras
la máscara de Darth Vader;
Jeremy Bulloch quien, a
su vez, se escondía detrás
del casco de Boba Fett, el caza
recompensas, cuya historia comenzamos a
conocer durante el Episodio
II (y que también interpretaba
un pequeño papel del comandante imperial
que transporta el cuerpo de Han
congelado en carbonita en El
imperio contraataca) y conocimos
también a dos de los mayores coleccionistas
del universo Star Wars del mundo: Gus
López y Duncan Jenkins.
El festival, de paso, aprovechaba la ocasión
para hacer entrega a George Lucas
del premio La general por toda su trayectoria,
el cual recogió Sansweet
en nombre del realizador americano.
Así, el día 5 de diciembre,
se abrían las puertas del acontecimiento
galáctico, encontrándonos,
nada más entrar (en la Zona Tatooine)
con algunos de los más carismáticos
personajes de la aventura galáctica,
en especial un Darth Maul realmente
amenazador, una princesa Leia mucho
más dulce que la original, y con
el escuadrón 501 del señor
oscuro, acompañado por la mano del
emperador Mara Jade. Pero al entrar
en la gran sala de la convención,
no nos recibía ningún comandante
imperial o un droide de protocolo, sino
una réplica a tamaño real
de una nave de caza tipo ala-X rebelde,
que a casi todos nos dejó sin habla
durante unos momentos.
Junto a ella y a su alrededor se colocó
el stand del Club de fans oficial y las
distintas asociaciones de seguidores de
Star Wars, las cuales vinieron para la ocasión
(no estaban todas, pero las que se encontraban
allí ayudaron a que el evento ganara
en animación) y licenciatarios y
empresas directamente relacionadas con la
iconografía de las creaciones de
George Lucas.
Con el escenario montado comenzaron los
distintos actos programados (proyección
de los mejores cortos de los aficionados
al fenómeno Star Wars) y charlas
con algunas de la asociaciones, dejando
para las tres y media de la tarde la charla
de Stephen J. Sansweet,
el primer gran momento de la convención.
Una breve pausa para comer y raudos a
coger sitio antes de que la sala Tramontana
del hotel Melia Sitges se llenara hasta
los topes para recibir al responsable en
el trato con los fans de Lucasfilm. Y, con
un guión muy bien aprendido, Sansweet
se ganó al auditorio con pocas palabras,
mostrando el primero de los trailers del
Episodio III e
imágenes sobre el rodaje, secretos
ahora confesados, y algunas primicias como
los bocetos de la tercera temporada de la
serie de animación de Cartoon Network
Las guerras Clon
(cuya primera temporada pudimos ver, entera
y de un tirón, en las proyecciones
organizadas por la sala Brigadoon del festival,
además de episodios de los Droid,
los Ewoks,
Los Simpson
y documentales con los rodajes de la trilogía
clásica).
Además, Sansweet
nos contó el futuro de la saga y
de su creador George Lucas,
confirmándonos lo que ya muchos sospechábamos:
el final de la saga en formato cinematográfico
y un futuro ligado al formato televisivo
(sobre todo por el éxito de Las
guerras Clon y el desarrollo de la
división de animación del
compañía).
Después vendría la entrevista
con Sansweet donde pude
conocer más en profundidad a la persona
y sus motivaciones al frente del departamento
de marketing y promoción de Lucasfilm
(y que desarrollaré en la segunda
parte de esta crónica) y la sensación
de haber pasado unos momentos irrepetibles.
Al día siguiente, la sesión
se abrió con un encuentro con el
actor David Prowse, más
allá del personaje de Darth Vader
y nos relató cómo fue su trayectoria
antes de ponerse el traje negro y el casco
que ocultaba su rostro. Y la verdad es que
fue toda una revelación ver el trabajo
y el sentido del humor con el que se tomaba
algunas de sus actuaciones (algunas para
olvidar, según sus propias palabras)
un actor, antes míster Universo en
culturismo, el cual ha vivido siempre a
la sombra del señor oscuro de Sith.
Cambio de tema y la primera de las charlas
de los coleccionistas Gus López
y Duncan Jenkins,
en este caso, sobre los juguetes de Star
Wars que nunca se hicieron. Después,
de nuevo Sansweet y más
charlas con las asociaciones y sesiones
de firmas con los autores invitados (previo
pago, algo aceptado fuera de nuestras fronteras,
pero poco asumido en el nuestro, sobre todo
por los derechos de imagen que cada actor
posee).
Ahora, lo mejor de todo es que, a esas
alturas de la fiesta, uno había tenido
la oportunidad de conversar con un montón
de gente, a la que no conocía de
antes (y muchos que sí) todos con
un nexo común que nos ayudaba a compartir
recuerdos y vivencias como si nos conociéramos
de toda la vida.
La sesión se cerró con un
encuentro con el dibujante Ramón
F. Bachs (responsable de varias
series gráficas de la saga) y una
charla de Duncan Jenkins
sobre las promociones alimenticias de la
saga, siendo él mismo, quien comenzara
la última de las jornadas con una
divertidísima disertación
sobre los artículos más divertidos
(y en muchos casos, ridículos) de
Star Wars. Siguieron el resto de las presentaciones
de productos y asociaciones pendientes de
hacerlo y un último encuentro con
Jeremy Bullock, el cual
sirvió de cierre para las jornadas.
Claro que la otra Zona de la convención
(por lo menos durante los días 6
y 7 de diciembre) fue el cinema Retiro de
la ciudad de Sitges, lugar donde se celebró
un maratón con las cinco películas
de la saga y un especial dedicado al Episodio
III (que al final no fue tan especial
como se esperaba, por problemas técnicos)
pero que llenó dicho lugar con una
auténtica legión de ávidos
seguidores que aguantaron con pasión
y ganas de divertirse las cerca de 14 horas
de proyección.
Al final, y tras el maratoniano encuentro,
la gran mayoría (me gustaría
decir que todos, pero siempre hay opiniones
encontradas) salimos de la convención
con la agradable sensación de que,
por una vez, habíamos podido compartir
nuestra gran pasión sin miedo a las
etiquetas que te colocan cuando los demás
no te entienden (o no quieren entender)
y con las ganas de volver a encontrarnos
en un futuro no muy lejano.
De todas maneras vaya desde aquí
mi agradecimiento a David Rosales
(director del magnífico corto Imperio
oscuro: Transición y que presentó,
además, la versión del director
del mismo) y a parte del equipo de la película
con quien tuve la oportunidad de conversar;
a las asociaciones Los
lores del Sith, de Madrid; Fuerza
rebelde: base Castilla, de Valladolid;
Saga
Skywalker, de Valencia; Vader´s
fist 501 Legión; Alberto Santos Editor;
Atlántica Comic; a todas las personas
de la organización del evento; a
los miembros del Star Wars: The Official
Spanish Fan Club; y a los miembros de Star
Wars Magazine por su trabajo y por la oportunidad
de disfrutar de un evento como éste.
A todos, que la fuerza los acompañe,
ahora y siempre. |