El segundo fin de semana de junio se celebró
en el cine Palafox de Madrid la III Muestra
de Cine Fantástico y Ciencia Ficción,
organizada este año por el nuevo
canal temático Sci Fi,
perteneciente a NBC Universal Global España
y englobado dentro del paquete de entretenimiento
de Digital+, al igual que su canal hermano,
Calle 13, organizador de
las ediciones anteriores.
Por tercera ocasión el fandom del
género fantástico y de anticipación
de esta ciudad tan austera, en cuanto a
este tipo de eventos se refiere, disfrutó
en primicia de títulos de inminente
estreno así como de otros de dudosa
distribución en circuitos comerciales.
Un total de 14 películas, de diversa
temática y nacionalidad, cuyo interés
garantizaba a priori el éxito, una
vez más, de la Muestra.
Y así ha sido, en términos
de la propia cadena: "La Muestra
de Cine Fantástico y Ciencia Ficción,
organizada por el nuevo canal de ciencia
ficción, Sci Fi,
hace un balance más que positivo
de su tercera edición. Más
de 7.000 personas, entre público
e invitados, han visitado los Cines Palafox
del 8 al 11 de junio."
El éxito no solamente radica en
que NBC Universal esté cubriendo
con estas muestras un hueco necesario, y
exigido repetidamente en los foros especializados
en una ciudad sin festivales de género
fantástico y terror, o en la acertadísima
selección a proyectar, obra de Adrián
Guerra, socio fundador de la distribuidora
Versus, sino también
y como elemento de distinción, el
aliciente de una eficaz a la par que distendida
organización tanto a nivel técnico
como humano, representada con tremenda profesionalidad
por la relaciones públicas para prensa
del canal, Elena Bort (a
ambos, nuevamente, desde aquí, mi
agradecimiento).
Asimismo, el siempre grato momento “friki”
en que espectadores pueden compartir sala
con algunos de los protagonistas y autores
de las cintas proyectadas. Este año
hemos podido codearnos, e incluso conversar
animadamente sobre gustos y aficiones compartidas,
entre otros con la actriz Leticia
Dolera, quien además ha
actuado como maestra de ceremonias y presentadora
de la sesión inaugural de la Muestra;
los directores Jaume Balagueró
y Paco Plaza, que presentaban
respectivamente y en primicia sus filmes
Para entrar a vivir
(2006) y Cuento
de Navidad (2005), de la serie coproducida
por Telecinco Películas para
no dormir, acompañados por parte
de los equipos técnico y artístico;
como la siempre elegante Maru Valdivielso,
quienes presentaron al público sus
obras de forma distendida y relataron divertidas
anécdotas del rodaje o la producción.
Pero también se tuvo la oportunidad,
como en años anteriores, de contar
con una introducción de lujo y erudita
a los filmes proyectados, como las que realizaron
los escritores y especialistas cinematográficos
Roberto Cueto y Jesús
Palacios, Ángel
Sala, director del Festival Internacional
de Cine de Sitges, y José
Luis Rebordinos, director de la
Semana de Terror de San Sebastián.
Entre las obras proyectados, destacar el
preestreno en exclusiva de Las
Colinas tienen ojos (2006), el remake
del filme clásico homónimo
de Wes Craven, dirigido
en esta ocasión con gran sentido
del humor y del horror por el director parisino
Alexandre Aja,; de Ultraviolet
(2006), de Kurt Wimmer,
cuya película Equilibrium
(2002) fue una de las más aplaudidas
en la II
Muestra del pasado año; o de
Scary Movie 4
(2006), la última broma de David
Zucker dentro de la saga del mismo
nombre y que puso la nota petarda al festival.
Por otros motivos, bien sea por su elevada
calidad artística o por su dificultad
de acceso a los canales comerciales al uso,
es de justicia destacar las siempre presentes
obras de autores asiáticos, imprescindibles
en una muestra que se precie, y en esta
ocasión representados por la bellísima
y tremendamente dura Sympathy
for Lady Vengeance (2005), cierre de
la trilogía sobre la venganza del
director surcoreano Park Chan-wook;
y por una de las rarezas del prolífico
Takashi Miike, la fábula
apta para niños y adultos de corazón
infantil The Great
Yokai war (2005), una auténtica
delicia y que recibió frecuentes
ovaciones; al igual que la genial Sheitan
(2006), obra del francés Kim
Chapiron e interpretada por un
Vincent Cassel pletórico
y genialmente autoparódico, tal vez
una de las sorpresas más frescas
e hilarantes de toda la Muestra.
Por esta misma razón, todo festival
tiene sus decepciones y no sólo decepcionó
Ultraviolet,
sino que también lo hizo la esperada
The woods
(2006) del director de May
(2002), Lucky McKee, quien
está demostrando ser uno de esos
balones inflados con facilidad para perder
fuelle, al igual que Blood
Trails (2006) de Robert Krause.
Pero éstas no son más que
las excepciones a una fabulosa III Muestra,
un auténtico evento en Madrid esperado
cada año por miles de aficionados,
de gran calado, de auténtica calidad,
elaborada con diligencia y también,
como no, con cariño por auténticos
profesionales, y de la que todos deseamos
que, no sólo tenga una continuidad
en el tiempo, sino que crezca en volumen
e importancia hasta convertirse, quien sabe,
en un referente junto a otros festivales
de mayor tradición y antigüedad
como los de Sitges o San Sebastián.
Como cronista cinematográfico y
fan del fantástico, mi apoyo incondicional.
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