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La cada vez más aclamada sección
Orient Express-Casa Asia, volvió
a convertirse en uno de los referentes del
festival, aunque bien es cierto que algunas
de las películas asiáticas
más esperadas estuvieron programadas
dentro de la Sección Oficial. Así
títulos como The
Host y Exiled
se encontraban entre las candidatas a los
premios del festival.
The Host,
película que ha batido todos los
récords de taquilla en su país
de origen, demuestra que el actual cine
coreano también sabe hacer una cinta
de monstruos sin perder, por ello, sus señas
de identidad –sobre todo en su peculiar
concepto de la comedia. La cinta se alzó
con el premio concedido por el jurado de
la sección Orient Express
y el galardón a los mejores efectos
especiales.
Con Exiled,
el director chino Johnnie To rinde
su personal homenaje al clásico de
Sam Peckinpah Grupo
Salvaje (1969). Su película,
un western urbano, como algunas de sus anteriores
propuestas, lo sitúan a la cabeza
de los realizadores llegados desde la excolonia
británica.
El realizador estuvo también presente
en el festival con la segunda parte de Election
(2005), cuya primera parte ganó el
premio al mejor director en la pasada edición
del festival. To desarrolla
la segunda parte de su trilogía dedicada
a las Triadas chinas en un claro y confesado
homenaje a El Padrino
(1972), de Coppola. Y si
la primera respondió a las expectativas,
ésta es aún más serena
y mesurada que su antecesora. Como ya ocurriera
con la primera parte, Election
II volvió a ganar el galardón
concedido por los miembros del jurado Carnet
Jove.
Quien estuvo también por partida
doble fue el niño terrible del cine
japonés, Takashi Miike.
Por un lado se pudo ver Big
Ban Love, Juvenile A, compleja propuesta
que transcurre como si de una obra de teatro
filmada se tratara en la que se aprecia
una ausencia de elementos para atender a
una historia de violencia y soledad.
El programa doble del director se completó
con Imprint,
capítulo filmado para la ya mencionada
Masters of Horror. En él se
pudo observar al Miike
más desmadrado, dando rienda suelta
a muchos de sus referentes ya vistos en
la gran pantalla. Asesinatos, torturas,
incestos, demencia y locura tan propia de
la raza humana.
Para terminar la sección Orient
Express, mencionar el documental de
la directora española Raquel
Barrera, Camino
a Bollywood o cómo conocer el encanto
de la mayor fábrica de sueños
del mundo de primera mano, y Duelist
(2005), del director coreano Lee
Myung-se.
El realizador, presente en el festival,
y de quien ya se conocía Nowhere
to hide (1995), contó que
Duelist es
una película que, si bien no fue
demasiado bien durante su estreno, ha logrado
generar un número tal de aficionados
que ahora se considera una película
de culto, algo similar a lo que ocurriera
con la serie clásica de Star
Trek.
Duelist
no responde a los cánones normales,
pero te atrapa por su virtuosismo visual
y por lo bien tratados que están
los personajes. A buen seguro que muchos
de los espectadores pasaron a formar parte
de los mencionados seguidores. |