Los
aniversarios pueden tener un sabor agridulce.
Demasiadas veces en nuestra historia, celebramos
–o debemos hacerlo- aniversarios que
recuerdan la insensatez y la barbarie propia
de la raza humana. No obstante, hay casos
en los que un aniversario sí merece
la pena ser celebrado y por todo lo alto.
Éste es el caso de la edición
número 25 del Salón internacional
del Cómic de Barcelona, la cual se
ha celebrado entre los días 19 al
22 del mes de abril.
Un cuarto de siglo puede parecer poco,
pero en un mercado como el español,
donde la media de lectores –ya sean
de libros o de cómic- no es precisamente
para “tirar cohetes”, un acontecimiento
como éste no debería pasar
desapercibido. No quiero olvidar las últimas
iniciativas tomadas por los actuales responsables
del ministerio de Cultura, tendentes al
fomento de la lectura en general y los cómics
en particular. Aún así, queda
mucho por hacer y éste en un dato
que no debemos pasar por alto. De ahí
la importancia de este tipo de propuestas,
tanto en el aspecto comercial como en el
divulgativo.
Por añadidura, el encuentro de este
año también reunía
otros aniversarios. Por un lado, dos de
las mayores editoriales de cómic
de nuestro país –Norma
Editorial y Planeta DeAgostini-
celebraban sus 30 y 25 años, respectivamente,
en el mercado. La revista El Jueves
también celebró sus 30 añitos
siempre en el mercado, los miércoles.
Por último la decana escuela Joso
–auténtico trampolín
para los artistas gráficos españoles-
celebró sus bodas de plata en la
mencionada edición del encuentro
catalán. Sus lecciones magistrales,
impartidas por los mejores autores del panorama
mundial –si hablamos del noveno arte-
se han convertido en una parada obligatoria
para todos los seguidores del arte gráfico
en nuestras fronteras.
En uno de los descansos del Salón,
un veterano dibujante me comentaba la expectación
que dichas clases magistrales despiertan,
no sólo entre los alumnos de la escuela,
sino entre aquellos que se desplazan, cada
año, hasta Barcelona.
No en vano, es la única oportunidad
que los jóvenes –y no tan jóvenes-
tienen de compartir conocimientos con figuras
del mercado como Pasqual Ferry,
Enrique Breccia, Joe
Sacco, Jimmy Palmiotti
y Amanda Conner, o con una leyenda
dentro del mundo gráfico como es
Howard Chaykin, por citar
a quienes asistieron en la presente edición.
La labor continuada y sencilla de la escuela
fundada por José Solana
en 1982 –y que ha contribuido a la
formación de más de 10.000
alumnos- es un ejemplo a seguir dentro del
mundo del fandom de nuestro país.
Con una pléyade de aniversarios
tan señalados eran muchas las expectativas
depositadas en los cuatro días en
los que se desarrolló el Salón
del Cómic de Barcelona. |