| Tras
ello, Schwartz comenzó
a introducir a nuevos caracteres como Hal
Jordan, un nuevo Green Lantern para,
junto a los tres ya comentados (Superman,
Batman y Wonder Woman), presentar
una visión actualizada de la JSA
(Justice Society of America).
Schwartz aprovecharía
la ocasión para potenciar personajes como
J´onn J´onn, también
conocido como Martian Manhunter (aparecido
en el Detective Comic
#225, noviembre de 1955) y Aquaman,
veterano personaje de la editorial, el cual llevaba
tiempo sin sacarle lustre a su título de
rey del reino de Atlantis.
La primera de las portadas de la colección,
donde se ven las figuras de Wonder Woman,
Green Lantern, Aquaman, Flash
y Martian Manhunter luchando contra una
estrella de mar gigante, supuso la mejor carta
de presentación para una colección
que marcha a paso firme hacia su medio siglo de
existencia.
Desde entonces han sido muchas sus aventuras,
etapas, autores e incidencias, (dejando a un lado
su marcado tono patriótico) para convertirse
en la Justice League a secas.
No obstante, la verdadera revolución
para la colección y para el mismo concepto
que la creó ha llegado desde otro formato,
la televisión, que transforma las imágenes
gráficas en movimiento. Primero sería
la Justice League la que tuviera una
serie de animación y después, desde
el año 2001, la Justice League Unlimited,
responsabilidad de Bruce Timm
y Paul Dini, entre muchos.
Timm y Dini demostraron, a mediados de los 90,
las tremendas posibilidades de la animación
pensada para un público más adulto,
y ser capaz de evolucionar a personajes tan asentados
como Batman y Superman.
La primera de las series del señor de Gotham,
Batman: the animated series
quedará no como una de las mejores muestras,
sino la mejor (hasta el estreno del Batman
en pantalla grande de Christopher Nolan) de un
Batman capaz de moverse e interactuar
en una pantalla.
Producciones posteriores como Superman
o Batman Beyond
(o Batman del futuro
en nuestra tierra) sólo confirmaron las
tremendas posibilidades de la disciplina cuando
se trataba de contar historias salidas de colecciones
gráficas.
Lástima que en nuestro país sigan
empeñados en considerar cualquier producto
animado como sólo apto para niños
cuando la temática, la ambientación
y la complejidad de muchas de las tramas están
lejos ser las más adecuadas para ese público.
Como ejemplo cabe recordar que la mencionada Batman:
the animated series se emitía en
Cartoon Network a las 9 de la noche, hora peninsular,
muy lejos de las sesiones matinales de las televisiones
españolas.
No obstante, Timm, Dini
y guionistas como Stan Berkowitz sabían
que el reto era colocar a los principales personajes
de DC juntos y revueltos, interactuando
con el resto del vasto universo de la editorial.
Y, como si se tratara del deseo concedido por
un genio, Justice League, bautizada posteriormente
como Justice League Unlimited, respondió
a todas la expectativas que se habían depositado
en ella.
Ahora se podía ver a los principales
personajes de DC viviendo viejas
y nuevas aventuras, mientras evolucionan y se
adaptan a los nuevos tiempos. A modo de anécdota,
dudamos que nadie pensara lo acertado que terminaría
siendo el sobrenombre de Unlimited (sin
límite), que Timm y sus
colaboradores le añadieron al eslogan del
grupo. Y decimos esto porque en las cinco temporadas
que la serie lleva emitiéndose en la cadena
Cartoon Network, Timm y su equipo
han terminado por añadir a los miembros
originales, un plantel de cerca de sesenta personajes
nuevos, héroes y villanos del universo
DC poco o nada habituales a dejarse
ver por una serie de animación.
Sin embargo, Timm no se ha limitado
a rescatarlos, revivirlos o darles mayor protagonismo.
Su intención, no sabemos si pensada desde
el primer momento o desarrollada a lo largo de
los años, ha sido redefinir a muchos de
ellos y darles otro carácter, lo cual ha
sido fundamental para que la serie haya ganado
en contenidos y profundidad. |