| Cuando
todavía resuenan, entre los aficionados
(no así en los encargados de distribuir
la película), los ecos de la última
gran obra maestra de Katsuhiro Otomo,
Steamboy,
nos llega una colección de figuras y vehículos,
desde el lejano Japón.
Son un total de cinco figuras, tres que reproducen
a Ray Steam, el joven protagonista de
la película, la cuarta recrea a Scartel,
heredera del malvado imperio O´Hara y la
quinta reproduce una de las máquinas de
guerra del ejército británico, diseñada
por el padre de la locomotora a vapor, Robert
Stephenson, en su lucha contra los malvados
planes de la fundación O´Hara.
Lo primero que llama la atención es lo
bien modeladas y pintadas que están, al
tratarse de unas figuras de tan sólo seis
centímetros. Cada detalle de sus rostros,
vestimentas, y del resto de los elementos que
las acompañan están fielmente reproducidos,
y aparecen tal cual los vemos en la película
de animación.
Al protagonista de la película, Ray
Steamboy lo podemos encontrar; pilotando
la extraña rueda dentada, llamada Uniciclo,
con la que trata de escapar del vehículo
a vapor de la fundación O´Hara, enviado
para recuperar un poderoso invento de su familia.
La figura reproduce el momento en el que dicha
extraña rueda gira, a toda velocidad, en
medio de las traviesas del tren, mientras el personaje
trata de ver a qué distancia están
sus perseguidores. Los detalles están tan
cuidados que podemos ver las nubes de humo que
produce la fricción de dicha rueda contra
el suelo, o saliendo del tubo por donde se expulsa
el vapor.
En las otras dos propuestas, vemos al protagonista
vestido para asaltar la gigantesca máquina,
la Steam Castle, diseñada por su abuelo
y su padre, la cual amenaza con destruir la ciudad
de Londres.
En la primera, Ray posa con su mono
de vuelo, sujetando una gran rueda dentada y con
el rostro sereno y decidido con el que pasea por
toda la historia.
Sin embargo, es en la segunda donde el nivel
de detalle sorprende al ofrecernos la máquina
voladora, propulsada por una de las Steam ball
que impulsan la creación de sus progenitores.
La expresión de la cara, la posición
del cuerpo y la base, la cual permite colocar
a la figura como si diera la sensación
de estar volando de verdad, la convierten en una
pequeña joya, al hablar de este tipo de
figuras.
Quien tampoco se queda atrás es la consentida
y malhumorada Scarlet (por lo menos durante
el principio de la narración) heredera
del imperio O´Hara.
Ésta aparece vestida con un coqueto y
elaborado traje rojo y blanco, y cada detalle
busca dar la sensación de realidad. De
igual forma, la pintura y el modelado de la cara
guardan la mayor fidelidad posible con los dibujos
originales de Otomo y su equipo,
para aquellos que gustan de incluir en su colección
las reproducciones más fieles.
La figura está enmarcada en una base,
adornada con una barandilla, similar a la del
barco en el que hace acto de presencia, al poco
de comenzar la película.
Por último, y no por ello, menos importante
tenemos uno de los pequeños tanques a vapor,
creados por las industrias Stephenson como respuesta
a las máquinas de guerra de la fundación
O´Hara.
En él están fielmente captados
los distintos elementos mecánicos del vehículo,
sus orugas y la caldera que la impulsa, así
como los colores que lucía en las secuencias
en las que aparecía, formando parte de
la fuerza de choque de la policía londinense.
Cada una viene desmontada y en una bola de plástico,
ideal para guardar las figuras y conservarlas
en buen estado.
Lo dicho, si te gustó la película
disfrutarás con este surtido. Si no has
podido verla por la mala distribución que
ha tenido en España, seguro que ahora,
que se puede encontrar en DVD, en varias versiones,
las querrás tener, nada más terminar
de ver Steamboy.
Agradecemos a Shen Comics
(informacion@shen-comics.com) su colaboración
para la realización de las reseñas
de las figuras de Steamboy
y aprovechamos la ocasión felicitarles
por su cuarto aniversario.
y |