| Queriendo
ampliar horizontes, McFarlane Toys
ha comercializado, junto a los surtidos de figuras
de 18 centímetros habituales desde su fundación,
otras propuestas con la misma calidad e igual
de interesantes. Y para ello, nada mejor que el
estreno de La
Novia Cadáver, la última de
las películas del siempre innovador Tim
Burton.
Para la ocasión, además de las
figuras ya comentadas, se pueden encontrar peluches,
figuras de gran tamaño (45 centímetros)
y tres cajas de mini figuras, las cuales reproducen
cada una de las tres familias que se encuentran
en la narración de la novia traicionada
en el día de su boda y que acepta la propuesta
de un desorientado Víctor, para
que ella sea su nueva novia.
Las figuras, de once centímetros de media,
reproducen con el mismo rigor y gusto por los
detalles que sus hermanas mayores a los personajes
de la historia, lo que nos hace desear que, al
igual que los originales de la película,
éstas se pudiesen mover.
La primera de las cajas reproduce a la familia
Everglot con la prometida, Victoria,
sus agraviados y cariacontecidos padres y el sibilino
Barkis Bittern, siempre a la caza de
una heredera. Cada una de ellas está pulcramente
terminada, no sólo en el modelado de las
caras, sino en los detalles de sus vestidos, tocados
y accesorios (caso de la cadena metálica
de Mr. Everglot). Con ello, la empresa
demuestra que el tamaño no es inconveniente
para cuidar detalles tan importantes como la pintura
y los detalles que dotan a cada figura de una
entidad propia.
De igual manera, la familia de Víctor
Van Dort reproduce fielmente a los personajes
que aparecen en la película, incluyendo
el demoníaco Pastor Gallswell,
sacado de una película de terror de la
Hammer (no en vano la voz se
la pone Christopher Lee) y que
señala al embelesado Víctor,
inmerso en sus pensamientos. Hay que destacar
la expresividad de las manos de Víctor,
sujetando la corbata que lleva el personaje, al
igual que su alborotado pelo.
La tercera de las caja nos trae a parte de la
familia de la malograda Novia Cadáver,
todavía con su vestido blanco, esperando
una felicidad que nunca llegó. Junto a
ella se encuentra Maggot, el gusano,
la viuda negra, los dos niños esqueletos,
el dinámico Señor esqueleto
y Scraps, el difunto perro de Victor,
al que sólo le quedan los huesos.
Y al igual que las anteriores, el acabado supera,
con creces, cualquiera de las opciones que hay
en el mercado. En este caso, la expresión
de la cara de la Novia Cadáver transmite
la pesadumbre de una mujer traicionada en el que
debería haber sido el día más
feliz de su vida y todo se ve secundado por los
pliegues de su vestido y el ramo de novia que
sujeta en sus manos.
Cada figura trae una base para poder colocarla,
permitiendo situarlas en cualquier lugar de la
casa. De todas maneras, la caja es ya de por sí
un estupendo soporte para poder tenerlas en un
estante, pues permite verlas sin ningún
problema.
Con esta opción, McFarlane
da la posibilidad a los que gustan de sus productos
de conseguir una colección de figuras a
un precio muy competitivo y que ocupa mucho menos
espacio que con las figuras de 18 centímetros.
Por ello y, tras esta serie, la empresa comercializó
una propuesta similar para las figuras de Wallace
& Gromit y ya anuncia un propuesta
similar para las figuras de su serie gráfica
Spawn, esto último para el próximo
año.
Agradecemos la colaboración
de SD Distribuciones para la realización
de este artículo.
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