En
el mismo momento en el que la empresa juguetera
creada por Todd McFarlane, hace
más de una década, anuncia ya sus
novedades para el año 2006, nos llega el
último surtido dedicado a su más
cuidada creación, Spawn, bajo
el subtítulo Regenerated (Regenerado).
En esta ocasión los escultores de la marca
han tratado de evolucionar pasadas propuestas,
algunas de las cuales no terminaron de convencer
a la gran mayoría de los aficionados. Esta
capacidad de buscar el “más difícil
todavía” se ha convertido en un sello
de la marca juguetera, siempre dispuesta a demostrar
que, ante algo bueno, se puede ofrecer algo mejor.
En el caso del presente surtido podemos dividirlo
en dos grupos.
El primer grupo aglutina las nuevas versiones
de Commando Spawn (surtido 2), Cyber
Spawn (surtido 15, Techno Spawn)
y Grave Digger (surtido 8).
En el caso del Commando Spawn, la figura
se nos presenta como un soldado fuertemente armado
por todos lados, ataviado con el uniforme de Spawn.
La principal diferencia con su antecesor es que
aquella todavía presentaba un aspecto de
figura articulada, pensada para jugar, y no como
el actual, mucho más cercana a las estatuas
que a los juguetes. El nivel de detalles y la
pintura también demuestran una evolución
notable.
Cyber Spawn pertenece a uno de esos
surtidos comercializado por la marca para que
los aficionados no se olviden de ella, pero que
terminan por pasar bastante desapercibidos. Para
esta nueva oportunidad, la figura ha ganado en
espectacularidad y, sobre todo, en un acabado
mucho más cuidado. El apagado color plateado
que lucía la figura original da paso un
carmesí mucho más apropiado y que
resalta mejor los distintos componentes de su
cuerpo metálico. El resultado final es
una mezcla entre las figuras de la serie Samurai
Spawn y uno de los míticos robots Transformers.
Con el Grave Digger, tercera de las
figuras del surtido, la marca ha querido buscar
mayor realismo en el personaje, pero no ha conseguido
lograr el cuidado por los detalles que vimos en
la figura original. El primer Grave Digger apareció en el surtido octavo y, además
del cuidado de su diseño -con un nivel
superior a muchas figuras de la marca- aportaba
detalles como un sinuoso demonio que rodeaba el
esquelético cuerpo del enterrador. Dicho
demonio terminó siendo una pieza tan buscada
que el Club de figuras de McFarlane comercializó toda una bolsa de demonios,
un año después.
No negaré que la nueva figura, la cual
incluye una tumba de la que salen dos brazos,
no esté bien. Sin embargo, la primera ya
mostraba un nivel de calidad más que sobresaliente.
En un segundo grupo podemos situar las otras
tres figuras, la cuales han demostrado un nivel
de evolución y espectacularidad impresionantes.
La primera de ellas es el Zombie Spawn,
figura que fue comercializada formando parte del
surtido séptimo de la colección
en el año 1997. Debemos decir que aquella
figura no sólo no aportaba gran cosa, sino
que su acabado final era de los más pobres
de los vistos hasta entonces, de ahí que
el nuevo Zombie Spawn sea una
figura totalmente nueva, donde el nivel de detalles
está a la altura de los requerimientos
para este tipo de presentaciones.
En esta ocasión, cada parte del cuerpo,
y en especial la cadavérica cara, están
primorosamente esculpidas. La pintura también
destaca al darle a la figura un aspecto de gris
ceniciento, propio de los cadáveres. La
pose, quizás un tanto estática,
sirve para remarcar lo solemne de conjunto, mostrando
al Zombie Spawn sujetando una guadaña,
cual parca ancestral, a la vez que varias calaveras,
por cadenas. Ahora sí que podemos disfrutar
de un verdadero Zombie Spawn.
La guerrera Lotus formaba parte del
surtido número 19, subtitulado Dark
ages Spawn: Samurai Wars. En aquella ocasión
se pudo disfrutar de una elegante y atractiva
guerrera, con su rostro pintado de blanco, al
igual que la protagonista de Kabuki,
de David Mack, y blandiendo sus
dos katanas. Dada la aceptación de la figura,
un año después, se presentó
una versión con un nuevo patrón
de color y nuevos elementos en su indumentaria.
El resultado final aportó una espectacularidad
realmente notable.
Pues bien, la nueva Lotus Warrior da
un paso hacia delante y evoluciona en aquello
que adolecían sus anteriores propuestas,
en dinamismo. Esta nueva Lotus remarca
más si cabe lo escultural de su cuerpo
y las facciones de su rostro, dotándolo
de una pose mucho más agresiva.
La guerrera, está dotada de seis brazos
-cual diosa hindú Shiva- con los que sujetar
sus letales armas y un blasón con una calavera,
como símbolo de su casta guerrera.
Al igual que ya pasara con las otras dos anteriores
figuras, destaca la cuidada pintura del rostro
del personaje, algo insólito en otras presentaciones
del mercado actual.
El tercero en discordia y la última de
las figuras que forman este surtido 28 es el nuevo Mandarín Spawn. Esta figura venía
dentro del surtido 14, Dark
Ages Spawn, y desde su llegada a las tiendas
especializadas causó sensación por
su increíble acabado, sobre todo por la
cantidad de tonalidades y dibujos que albergaba
la ropa que lucía. Tal presentación
le llevó a ser merecedora de un premio,
a la figura mejor pintada, el mismo año
en el que se comercializó (1999).
U n año después, McFarlane comercializó una nueva versión,
variando los rojos, dorados y amarillos de la
primera figura por un esquema donde predominaban
los negros, ocres y grises.
Al año siguiente la marca comercializó
una figura de mayor tamaño (30 centímetros)
cambiando el esquema de color por uno donde predominaba
el azul.
En lo que respecta a la figura de este nuevo surtido,
como ya pasara con la figura de la guerrera Lotus,
una de las principales mejoras ha sido el dinamizar
a la figura, evitando la estática postura
con la que se presentaba anteriormente. Esto no
sólo le aporta realismo, sino que dignifica
todo los detalles y el esquema de pintura, el
cual no deja indiferente al aficionado. Ahora
el Mandarín Spawn está
retando a sus enemigos, mientras todos los elementos
que forman su armadura de combate y sus armas
resaltan sobremanera. Cuesta trabajo el descubrir
la tremenda cantidad de componentes que adornan
la figura, y tras una cuidada y prolongada mirada,
sólo se puede estar realmente sorprendido.
Es, sin duda, una de las mejores figuras presentadas
por la marca, teniendo en cuenta la calidad y
el nivel de detalles que McFarlane Toys ofrece a los aficionados.
Lo mejor del tema, y lo peor para los bolsillos
de los aficionados es que, con cada surtido, la
marca supera el listón anterior, algo difícil
de creer viendo figuras como el citado Mandarín
Spawn.
El surtido se completa con una caja especial
de lujo, de la que hablaremos por separado, dada
la historia que atesora la figura que contiene.
Agradecemos a SD Distribuciones su colaboración para poder realizar esta
sección.
y
febrero de 2006 |