Bienvenidos
a todos los seguidores de una de las mayores leyendas
del cine de terror contemporáneo. Un ser
que representa la reencarnación de venganza
como nunca antes se había visto, incapaz
de refrenar sus instintos asesinos y sus ansias
de destrucción.
Bienvenidos al 25 aniversario del nacimiento
de la leyenda de Jason Voorhees y de
la primera matanza de Crystal Lake, a manos de
su madre Pamela Voorhess, en Viernes
13 (Sean S. Cunningham, 1980). Y nada mejor
para celebrarlo que un recorrido por algunos de
los mayores iconos del cine de terror contemporáneo,
en versión figura.
Empezaremos con la madre y el hijo, Pamela
y Jason, ambos empeñados en cobrarse su
venganza con un verdadero río de sangre.
SideShow Collectibles nos presenta
la primera versión en figura de 32 centímetros
de Pamela Voorhees, la madre que perdió
a su hijo en el campamento del Crystal Lake por
culpa de la negligencia de dos monitores.
La figura destaca, en primer lugar, por la expresión
de rabia y locura con la que están esculpidas
las facciones de Pamela Voorhees, facciones
basadas en los rasgos de la actriz Betsy
Palmer, siendo éstas las idóneas
para una figura que representa a una asesina psicópata
como Pamela Voorhees.
La figura viene con las mismas ropas con las
que aparecía la actriz en la primera entrega
de Viernes 13;
es decir, con jersey azul celeste, pantalón
negro, funda de cuchillo y botas militares.
Además, la figura está acompañada
por una reproducción de las armas con las
que la demente perpetró sus crímenes
en Crystal Lake (cuchillo de caza, hacha, arco
y machete) convenientemente manchados de sangre.
Para terminar, la figura viene con una base
y un gancho para sujetarla de pie y poder colocarla
en cualquier parte de la habitación.
De todas maneras, la caja que le sirve de envoltorio
está muy cuidada; incluye el cartel original
americano de Viernes 13,
reparto, fotos de la película y una breve
historia de los sucesos de Crystal Lake, donde
comenzó la leyenda.
Y junto a la madre, su hijo, vuelto a la vida
para reclamar venganza por la muerte de su progenitora.
Cinco años después de la masacre
de Crystal Lake y la muerte de Pamela Voorhees
el campamento vuelve a estar abierto al público
y es el momento para que Jason reclame
el sangriento trono de su madre y se ponga manos
a la obra.
La figura de SideShow Collectibles
nos presenta la primera aparición de Jason,
todavía sin la máscara de hockey
que se ha convertido en una de sus señas
de identidad, pero igual de letal.
Jason aparece ataviado como si de un
granjero se tratara, con camisa de cuadros y un
pantalón de peto vaquero. La única
salvedad es el saco de tela que cubre su deforme
rostro, dejándonos ver uno de sus ojos.
Al igual que en el caso de la figura de Pamela,
destaca el modelado de la cabeza de la figura,
basada en la máscara que llevaba el actor
Warrington Gillette en la segunda
entrega de Viernes 13.
En ambos casos el trabajo es obra del escultor
Brian Dooley y la expresividad lograda es uno
de los mayores atractivos de ambos muñecos.
Otro detalle son las expresivas manos que acompañan
a la figura, en las cuales se pueden apreciar
las venas, los músculos y las uñas.
Esta versión viene acompañada
de un pico y una horquilla para trillar paja,
aunque Jason les da siempre una nueva
y macabra utilización.
El juego se completa con una base para colocar
la figura fuera de su caja y disfrutar de su inquietante
presencia.
Lo mejor que pueden hacer es tenerlas juntas
y así ninguno de los dos clamará
venganza por el otro... ¿O sí?
La marca presentó en el pasado ComicCon
de San Diego una caja exclusiva en donde se
encuentran ambos personajes, madre e hijo, añadiendo
el macabro altar construido por el vengativo hijo
en recuerdo de su progenitora y una cabeza alternativa
para el “bueno” de Jason.
Siguiendo nuestro recorrido por el panteón
de los psicópatas cinematográficos
contemporáneos nos encontramos con el carnicero
de los excursionistas; aquel que le da un nuevo
sentido la cocina imaginativa, mientras que su
familia reinventa la decoración tradicional
de la América profunda.
Si no saben a quien nos referimos, dejen paso
y sientan las vibraciones de su sierra mecánica
mientras tratan de escapar de su ansia asesina.
Con ustedes Leatherface, conocido en
nuestras latitudes como Cara de cuero.
En esta ocasión comentaremos la última
versión aparecida dentro de la colección
Movie Maniacs #7 de la empresa McFarlane
Toys.
Ésta es la segunda de las versiones aparecidas
dentro de dicha colección. La primera fue
una de las cinco figuras que inauguraron la mencionada
línea, que reproducía al personaje
clásico de la primera versión cinematográfica
de The Texas Chainsaw
Massacre (1974), del director Tobe
Hooper.
En aquella ocasión la figura (comercializada
en dos versiones distintas, con y sin sangre;
y en dos tamaños, 20 y 45 centímetros
de alto) recreaba al personaje original armado
con su delantal de carnicero y la sierra mecánica.
La calidad y el nivel de detalles sobrepasaba
ya entonces los estándares conocidos de
la época, convirtiéndose en una
de las piezas más buscadas.
Ahora, con motivo del estreno de la nueva versión
de la historia original (La
Matanza de Texas 2004, 2004), Leatherface
irrumpe, de nuevo en las tiendas, en una versión
donde los detalles están más cuidados
que en la primera versión, y su psicopatía
está más presente, sobre todo en
su deforme rostro.
Los escultores de McFarlane Toys
han puesto especial cuidado en presentar al personaje
en una postura mucho más dinámica
y desafiante, lo que repercute en el conjunto
final.
Además se pueden apreciar detalles como
los pliegues y las arrugas de la ropa, que casi
dan una sensación de movimiento mientras
la figura avanza, sierra mecánica en ristre.
El conjunto se completa con una escenario que
reproduce el marco de una puerta por donde el
personaje se abre camino en busca de más
presas para su matadero particular.
La figura se puede encontrar en dos tamaños
(20 y 40 centímetros) para elegir de qué
tamaño se quiere colocar al susodicho en
la estantería de casa.
Para terminar y no por ello menos importante
tenemos al principal defensor de los sueños
pesados, pesadillas varias y sangre nocturna.
Aquel que ha convertido las noches en trampas
mortales, y los dulces sueños en infiernos
dantescos, desgarrados por sus afiladas cuchillas.
Por si se han olvidado, me refiero al inefable
Freddy Krueger, antiguo residente de
Elm Street.
SideShow nos presenta dos versiones,
basadas en dos de sus incursiones cinematográficas.
Así tenemos a Freddy Krueger antes
de sufrir las iras de los padres de los niños
asesinados por su sangrienta demencia; y al mismo
personaje ya transmutado y desfigurado al sentir
sobre su piel el fuego purificador de la venganza
de sus víctimas.
Esta segunda figura continúa con la tradición
abierta por la primera serie de Movie Maniacs
de McFarlane Toys, aunque no
aparece vestida con el tradicional jersey rojo
con rallas negras, sino con una indumentaria renovada
para la película La
Nueva pesadilla (Wes Craven, 1994), basada
en la primera de las historias de la saga y con
parte de los protagonistas originales de la misma,
incluyendo al director Wes Craven.
El Freddy transmutado aparece con un
aspecto más demacrado que en otras versiones
y con la expresión en su cara, mezcla de
sadismo y desafío, que tanto lo ha definido
en su larga trayectoria cinematográfica.
Una figura bien realizada y con el sello inconfundible
del asesino de los sueños.
Sin embargo, la primera de las figuras mencionadas
del personaje supone una novedad al ofrecernos
a un Freddy Krueger humano, sin las cicatrices
y la quemaduras con las que lo hemos conocido.
Después de ver el modelado de la cara uno
piensa que tiene al actor Robert Englund
metido en una caja. Las facciones, muy conseguidas,
y nada puede hacer pensar que alguien con esa
expresión pueda esconder unas ansias asesinas
como las que hicieron famoso a Krueger.
Esta figura sí aparece con el tradicional
jersey rojo a rallas, la chaqueta marrón
y los pantalones haciendo juego.
Tampoco puede faltar la garra armada con las
cuatro letales cuchillas y el sombrero, señas
de identidad del personaje. Como regalo, el juego
trae un álbum de recortes con las hazañas
de Freddy antes de ser enviado al infierno
y volver transmutado en la peor de las pesadillas.
La figura salió con motivo del enfrentamiento
entre Krueger y Jason (Freddy
Vs. Jason, 2003), delirio argumental que sirvió
para ver frente a frente a dos de los mayores
dementes de la historia del género. Y no
importa que Jason sea más fuerte,
Freddy y su macabro sentido del humor
será siempre el favorito de nuestras pesadillas.
Para terminar decir que Neca Toys,
dentro de su línea Cult Classics
ha presentado nuevas versiones de Jason,
Freddy y Leatherface, estos
dos últimos, dentro del segundo surtido
de la mencionada línea, de los cuales ya
les hablaremos al tenerlos en nuestro poder.
Agradecemos a SD Distribuciones
su colaboración para poder realizar esta
sección.
y
febrero de 2006 |