¿Si
alguien les contara que un conocido suyo había
vendido su colección de cómics y
su camioneta, que había invertido todo
el dinero ganado en varios trabajos de verano,
el saldo de diez tarjetas de crédito y
que había además sableado vilmente
a su familia para financiar el rodaje de una película,
qué pensarían? Pues lo mismo que
cualquiera, que el mentado individuo estaba loco
de remate.
Planteado de esa forma, hasta Kevin Smith pensaría lo mismo de esa persona,
de no ser por un pequeño detalle. El individuo
que hizo todas las cosas antes mencionadas fue
él mismo para lograr llevar a la gran pantalla
su primer largo, Clerks (1994). En esta película se cuentan las
peripecias de Randal y Dante,
dos dependientes de un Quick Stop –cadena
de tiendas abierta las 24 horas en donde el propio Smith trabajó durante
varios veranos-.
En su particular micromundo pululan extraños
personajes, además de Verónica y Caitlin –parejas de los protagonistas-
y dos personajes tan descacharrantes como carismáticos, Jay & Silent Bob (Bob el
silencioso)
La película, rodada en blanco y negro
con una cámara de 16 mm, recoge todas la
influencias, querencias, neuras y aciertos de
la generación de los treinta y muchos-
cuarenta y pocos actuales. Humor, drogas, sexo, Star Wars y rock
& roll fueron una mezcla que le abrió
las puertas a un contrato con Miramax y a las pantallas de todo el mundo.
Como viene siendo habitual, Clerks y su segunda película, Mallrats (1995), pasaron con mucha pena y ninguna gloria
por el mercado español, salvo para quienes
pudimos verlas en sesiones de madrugada de cines
en v.o. de Madrid o Barcelona, o de cacería
por algún videoclub de nuestras ciudades.
Smith, tras el éxito
de Clerks, continuó
con lo que se luego se conocería como la
Trilogía de Nueva Jersey, rodando Mallrats y Chasing Amy (1997).
El nombre de esta trilogía viene dado porque
se trata de la localidad natal de este director,
actor y escritor al igual que de personalidades
del mundo de la cultura como Jon Bon Jovi o Bruce Springsteen.
Mallrats es todo
un homenaje al mundo del fandom, al coleccionismo,
a Batman y Stan Lee aderezados con una
soterrada crítica a la televisión
basura y al amor prefabricado. De paso, Smith comenzó a reclutar a varios de sus actores
fetiches como Jae Lee o Ben
Affleck, además de volver a contar
con Jason Mewes, su inseparable Jay.
En Chasing Amy, Smith aborda el tema de las relaciones
personales de una manera franca y directa, desarmando
muchos de los tópicos al uso, en especial
aquellos que tienen base religiosa. No hay que
olvidar que Smith es un católico
practicante que no duda en estar en desacuerdo
con los postulados de la Iglesia en lo tocante
al tema de la homosexualidad –femenina en
el caso de la protagonista, Amy- y con
todo lo relacionado con el tema de las relaciones
extramatrimoniales.
Chasing Amy (Buscando
a Amy), que sí contó con
una correcta distribución en España,
supuso todo un descubrimiento para los espectadores
españoles y para una buena cantidad de
amantes del Noveno arte. La razón es que
los protagonistas, Banky y Holden,
son dibujantes de cómic y en varias secuencias
de la película aparecen dibujantes tan
reconocidos como Mike Allred o Joe Quesada, además
de multitud de guiños y comentarios al
Noveno arte.
Tras la Trilogía de Nueva Jersey, Smith encontró tiempo para comenzar su trayectoria
como editor y guionista de cómics, publicando
el Oni Double Feature
#1, con guión del propio Smith y dibujos de Matt Wagner, responsable
este último de personajes como Mage y Grendel. En dicho ejemplar se podía
encontrar una historia titulada Walt Flanagans
dog (el perro de Walt Flanagans)
que servía para conocer el pasado de la
singular pareja Jay & Silent
Bob.
Precisamente de los dibujos de Wagner para dicha historia surgieron las primeras figuras
articuladas del universo de este creador americano.
Está claro que nadie mejor que la inseparable
pareja de amigos, símbolos del desparpajo
y la peculiar manera que tiene de entender la
vida Smith, para dar comienzo
a una colección.
En este caso fueron las empresas BigBlast y Graphitti Designs las encargadas
por View Askew –la empresa
montada por Smith- para realizarlas.
Los modelos fueron esculpidos por el artista Norm DeCarlo, tomando como guía
los mencionados dibujos de Wagner y su parecido final es más que notable.
Otra cosa que destaca de estas figuras es la
cantidad de accesorios y complementos que trae
cada una, por lo que se puede decir que uno está
ante lo que sería una especie de kit completo
de uso y disfrute de Jay & Silent
Bob.
En cuanto al tamaño, Jay mide
20 cms. mientras que Bob se queda en
unos aceptables 18 cms.
Jay, poseedor de una incontinencia verbal
que sirve de contrapeso al casi silencio absoluto
de su compañero, se nos presenta con esa
sonrisa picarona, producto del genuino cuelgue
que le rodea –merced a su gusto por ciertas
sustancias alucinógenas, legales en lugares
como Holanda- y con su peculiar y oscuro atuendo.
De su cabeza cae una larga melena de pelo rubio,
algo no demasiado habitual en figuras articuladas
de estas características. Además
de sus articulaciones en brazos, piernas, cintura
y cuello, la figura trae dos juegos de manos distintas,
para cambiarlas si fuera menester.
Para que no falte de nada, Jay viene
acompañado del mentado perro al que antes
hacíamos referencia –el de Walt
Flanagans- y todos los adminículos
necesarios para colocarse con las mentadas sustancias
alucinógenas de verdes hojas.
Para que no falte de nada, el muñeco
trae un surtido de pegatinas con los logos de
la editorial Oni Press, de la
empresa que fabrica las figuras, y de la hoja
de la planta que tanto gusta al personaje. Lo
dicho, Jay con kit completo.
El bueno, taciturno, pero incisivo Silent
Bob nos llega ataviado con su gabardina modelo
superhéroe-camello de barrio marginal,
y su sonrisa de saber muy bien lo que se quiere.
Como en el caso de Jay, la cabeza de
la figura, además de estar muy lograda,
trae su larga melena morena realizada en pelo,
en vez de estar moldeada y pintada. Con ello se
logra mayor nivel de realismo, aunque es una pena
que la barba que luce el personaje no esté
confeccionada con el mismo material. La figura
también tiene articulaciones en brazos,
piernas y cintura y dos juegos de manos, según
las necesidades del personaje.
Como complemento nos encontramos con un pack
de cervezas, un cartón de tabaco y los
planos secretos utilizados por Silent –Batman- Bob en Mallrats,
junto con las gafas que lucía en sus heroicas
aventuras. Es una pena que no se incluyera las
orejas tipo murciélago que llevaba en dichas
aventuras, pero tampoco importa demasiado. Después
vendrán Bluntman and Chronic,
pero eso es otra historia.
Silent Bob también incluye un
mini cómic de la editorial View
skew con otra aventura del sin par dúo
de amigos. Sin embargo, lo mejor de todo es que
¡la figura de Bob habla! Aunque sea parco
en palabras, eso sí, pero habla.
Los blister reproducen sendos dibujos de los
personajes gráficos además de aportar
un llamativo colorido –tonos rojizos y amarillos-
a la presentación final
Volviendo de nuevo a la carrera profesional de Kevin Smith, éste continuó
con sus aventuras cinematográficas, estrenando Dogma (1999) y Jay & Silent Bob strike
back (2001), a la vez que comenzaba una
prometedora, pero interrumpida carrera como guionista
en títulos de la talla de Daredevil, Green Arrow o Spider-man &The
Black Cat.
Smith quería contar más
cosas de la serie de los protagonistas de Clerks y por eso propuso la idea de una serie de animación
basada en estos personajes a la cadena de televisión
ABC. En un principio la cadena se mostró
encantada con el proyecto, llegando a realizar
un anuncio promocional que se emitió al
final del partido de la Super Bowl del año
2000.
Los problemas llegaron después, justo
cuando algunos de los directivos responsables
cayeron en la cuenta de que Jay & Silent Bob, además de filósofos
de la nueva era, son un par de buscavidas y camellos
en el más amplio sentido de la palabra.
Ante tal descubrimiento, que no era un secreto
para nadie salvo para quienes aprobaron el proyecto,
la cadena sólo emitió dos de los
seis episodios realizados y ni siquiera respetó
el orden, por lo que se pudo ver primero el número
cuatro y después el número dos.
Smith no se alteró demasiado
y decidió recuperarlos en formato DVD sin
ningún tipo de corte ni censura. Después
pasó página ante su experiencia
con la pequeña pantalla.
De los diseños realizados para la versión
animada de Clerks nacieron las primeras figuras “inaction
figures” comercializadas por BigBlast y Graphitti Designs. El nuevo
nombre de estas figuras es una broma personal
que parte de la denominación en inglés
de este tipo de figuras; es decir, “action
figures”.
Esta nueva serie está basada en los dibujos
originales de Stephen Silver y Chris Bailey, y Jon Matthews fue el escultor.
El primer surtido estaba compuesto por Randall, Dante y la pareja de siempre. Cada una,
con un tamaño de entre 10 cms, sólo
la de Silent Bob, y 12 cms, el resto,
reproduce fielmente y sin ningún tipo de
articulación o movimiento a los personajes
de la mencionada -y nunca disfrutada por los espectadores
normales- serie de animación de Clerks.
Tanto el nivel de acabado en cuanto a la escultura
como en cuanto a la pintura está muy bien
cuidado y uno tiene la sensación de estar
ante una imagen en tres dimensiones de la serie.
Lo mejor es que dicho surtido se puede encontrar
en blanco negro, algo que recoge la herencia directa
de la película original.
Tras el éxito de dicha propuesta, la empresa
responsable ha continuado reproduciendo a los
personajes del resto de las películas de Smith, desde Mallrats hasta Jay & Silent
Bob strike back con unos resultados realmente
geniales.
En los últimos tiempos Graphitti
Designs también ha desarrollado
sendas versiones de la pareja dentro del formato
Bobblehead –cabezones- con óptimos
resultados. Jay aparece con la sonrisa
picarona que suele lucir, mientras que Bob muestra su rostro ciertamente enjuto y pensativo.
Encima, en el caso de este último, su gran
cabeza viene que ni pintada para ser reproducida
en un muñeco catalogado de “cabezón”.
Es, por tanto, una magnífica oportunidad
para colocar en tu estantería preferida
una o tres versiones de una de las mejores y más
singulares parejas que ha dado el cine y la cultura
popular de esta última década.
Para los muy amantes del universo de Kevin
Smith les recomendamos que visiten su
página y de paso miren los siguientes vínculos:
En ellos podrán encontrar dos versiones
de una estupenda figura –estática,
eso sí- exclusiva de Kevin Smith,
la cual sólo se puede encontrar en las
tiendas montadas por el creador de Nueva Jersey
(Jay & Silent Bob secret
stash) .
Dentro del mundo del celuloide, la segunda parte
de Clerks, cuyo
estreno en los EEUU se está topando con
serios problemas por el tema de su calificación
por edades, llegará a nuestras pantallas
el próximo 8 de septiembre.
Agradecemos a
la empresa SD
Distribuciones el material y la facilidades
dadas para la realización de este artículo.
y
junio de 2006
|