Sorteo JOHN RAMBO. Vuelta al infierno. Participa en el sorteo de 3 DVDs edición del coleccionista dos discos en caja metálica.
Figuras de colección y juguetes para amantes del fantástico
Recomiéndanos a un amigo Añádenos a tus Favoritos
Eventos y Festivales
MOVIES DISTRIBUCIÓN ESPECIAL BATMAN. La tienda online con la que sueñan los cinéfilos. DVD, HDDVD, BLU RAY, UMD, FIGURAS, BANDAS SONORAS, CAMISETAS, POSTERS...Entregas de 24 a 48 horas. Aloja tu web en www.preica.com. Hosting sólido desde 2 Euros
febrero de 2007 Eduardo Serradilla
CHUCKY, EL MUÑECO DIABÓLICO,
Neca, SideShow Collectibles
 

Qué les parece regalarle a su pareja, ya sea varón o hembra –que a los chicos también nos gustan los muñecos- un amoroso muñeco Good Guys con su pantalón de peto vaquero y su gran sonrisa, llenando toda su cara. Seguro que, nada más verlo, uno desearía agarrase a él y pasar una velada de domingo, debajo de la manta y viendo la televisión... ¿O no?

Quizás el único problema es que a los asesinos en serie y personajes de tal calaña, les ha entrado la mala costumbre–no se crean- de introducir su pervertida mente en muñecos, especialmente Good Guys, sobre todo desde 1988, fecha en la que se estrenó El Muñeco diabólico en los cines de todo el mundo.

Child´s play, como se llamaba originalmente la película, fue dirigida por el director Tom Holland, conocido por The Langoliers (1995) de Stephen King y por formar parte de los realizadores reunidos en Masters of Horror, y contó con el guión de Don Mancini, responsable de la historia original y de “dar a luz” a una criatura como el desmedido Chucky.

Todo comienza cuando el asesino y psicópata Charles Lee Ray –interpretado por el actor Brad Dourif, quien aportará la voz al personaje en el resto de la saga- se ve obligado a refugiar su espíritu dentro de un muñeco Good Guys, gracias a la magia negra y el Voodoo.

Una vez vuelto a la vida, aunque sea dentro de una figura de 40 centímetros y de pvc, Ray no dudará en dejar un rato de sangre allá donde vaya.

Por desgracia para él, ser muñeco tiene sus limitaciones y, al final, Ray lo descubre de manera muy dolorosa.

La película, como era de esperar fue todo un éxito y Chucky regresó a la pantalla, con una segunda, tercera, cuarta y hasta una quinta parte. De todas, la mejor, además de la original, es la cuarta, llamada La novia de Chucky (1998), cargada de humor negro, mala leche y sadismo en las dosis justas. Esto se logra por la dirección del director chino Ronny Yu, quien comenzó a ser conocido en occidente por sus recordadas Novias del cabello blanco 1 y 2 (1993).

Yu imprime un sello muy particular a un relato que destila sangre y comedia a la misma vez.

Por eso no es de extrañar que, después, Yu fuera el escogido para realizar el cruce entre Freddy Krueger y Jason Voorhees (Freddy vs. Jason, 2003). Lo único que no acaba de cuadrar es que sólo aporta el toque de comedia Freddy Krueger. Jason sigue tan callado como siempre.

La continuación, La semilla de Chucky (Don Mancini, 2004), en clara referencia a La Semilla del diablo (1968) de Roman Polanski, es simpática pero no llega al nivel de su antecesora.

También, como era de esperar, Chucky no tardó en llegar a las tiendas especializadas y demás “antros de perversión” en todo el mundo mundial.

El primero en comercializar un amoroso y psicótico “Chucky” fue McFarlane Toys.

La empresa comercializó una figura de 18 centímetros en su colección Movie Maniacs 2 (septiembre de 1999) y una caja especial donde se encontraban la feliz pareja Chucky y Tiffany, con una sádica sonrisa de enamorados.

Dos años después, McFarlane Toys comercializó una figura de 30 centímetros, basada en la segunda entrega cinematográfica Chucky´s back (Don Mancini , 1990), la cual se agotó tan rápido como las dos propuestas anteriores.

Sin embargo estaba claro que un personaje como Chucky no podía estar mucho tiempo sin estar presente en el mercado. Las empresas encargadas de recoger el testigo fueron Sideshow y Neca.

Sideshow comercializó, a partir de los personajes de Chucky y Tiffany, dos propuestas. Por una lado, unas versiones de tan sólo 9 centímetros de ambos personajes. Con un buen nivel de acabado, ofrecían una alternativa a las agotadas figuras de McFarlane Toys.

Por otro lado Sideshow ofreció dos versiones de Chucky y una de Tiffany, subtituladas The Ultimate Chucky and Tiffany. Ambas figuras de 45 centímetros, presentaban un gran acabado en cuanto a la cara pero en el resto era muy deudoras de los muñecas clásicas de toda la vida.

Faltaba un Chucky que fuera un fiel reflejo del muñeco que terminaría por protagonizar cinco entregas cinematográficas y éste tardaría un tiempo en llegar al mercado.

Antes de esto, la empresa Neca, incluyó a Chucky –versión de la tercera entrega de cine- en su colección de Cult Classics serie 4. En esta ocasión, la figura, además de sus señas de identidad –cuchillo en mano, como no podía ser de otra forma- estaba acompañado de la caja original donde se comercializaban los adorables Good Guys, todo un detalle para guardar tan “entrañable” engendro asesino.

Para los paladares más selectos, Neca también lanzó al mercado una versión más grande, de 30 centímetros, del “muñequito”. En este caso, Chucky, además de con pantalón de peto, colorido jersey, sonrisa psicópata y cuchillo en ristre, venía acompañado de la posibilidad de escuchar cuatro frases, recitadas por el bueno de Lee Ray, para hacer más completo el pack.

Con la caja delante y vista la malévola sonrisa que muestra el muñeco, uno está esperando que Chucky salga del interior y nos persiga por la casa. Pero ¿qué aburrida sería la vida sin un poco de emoción?

¿Creen que esto es todo? Pues no. SideShow Collectibles, en un verdadero salto mortal –con red, eso sí- ha ido más allá a la hora de comercializar el Chucky definitivo, recién salido de la fábrica para Bride of Chucky.

En esta ocasión tenemos dos versiones de Chucky, con la cara “normal” y con la cara surcada de cicatrices y remendada para poder continuar con su labor de controlar el exceso poblacional.

Ambas figuras, de 40 centímetros de altura, presentan un nivel de detalles realmente impresionante, tanto en el modelado de la cara, la manos, como en el resto de los detalles, especialmente su ropa. Da miedo mirarlas a la cara, mientras muestran la burlona y ácida sonrisa que surca su rostro. Detalles como sus ojos o los pliegues de la piel alrededor de su boca le confieren un realismo nunca visto en otros Chucky.

El cuerpo, las manos y los diferentes elementos de la ropa también brillan a la misma altura.

La figura viene acompañada de una base y de una cuidada caja que, si bien no reproduce el envoltorio original de los Good Guys, tampoco desmerece en nada por su acabado y presentación final.

Visto el resultado final, la verdad es que no se me ocurre nada mejor para regalar que un muñeco Good Guys, tan bien presentado y con un gran lazo que diga ¡Te quiero! coronando la caja... ¿No piensan lo mismo?... Nada, pues yo que pensaba que era una buena idea....¿Verdad, Chucky?

Agradezco el material cedido y las facilidades dadas por la empresa SD Distribuciones para poder escribir este artículo.

Chucky. El muñeco diabólico. Clic para ampliar.

Haz clic sobre las imágenes para ampliar.

Clic para ampliar. Clic para ampliar. Clic para ampliar.

 

 

 

   Volver
2000 - 2008 TumbaAbierta.com sobre el material original. Alojado por Preica.com Preica.com Aviso Legal