El famoso
asesino de Springwood al fin convertido en una
figura de acción de 18 cm. Su primera transformación
a esta escala no fue muy acertada que digamos.
Como nota curiosa el Freddy que tenemos
ante nosotros es el de Pesadilla
en Elm Street 3 (Chuck Russell, 1987) mientras
que tanto en el cartel que incluye dentro como
en la promoción de la figura se indicaba
que era el de la primera película.
Escultura:
La escultura de Freddy es, junto
con Eva, la más deficiente de
toda la serie y no es para menos, el parecido
de su cara con el personaje original es casi inexistente,
los plieges de su jersey están pésimamente
captados y el aspecto en general de su mano no
se corresponde con la película en absoluto
(ni con la uno ni con la tres). Lo único
que se salva en este apartado es la marioneta
de Freddy que sí tiene un parecido
real con la que aparece en Pesadilla
en Elm Street 3.
Articulaciones:
En este apartado sí sobresale,
mueve cabeza, brazos, torso y mano derecha sin
que estropee lo más mínimo la escultura.
La marioneta de Freddy también
posee articulaciones aunque no lo parezca. Mueve
ambos brazos.
Pintado:
Otro apartado donde no sobresale en absoluto,
aunque los colores son los correctos, todas las
tonalidades son erróneas, esto se observa
perfectamente en la cara de Freddy que
aunque es color carne dista mucho del color original
del Freddy fílmico. Afortunadamente,
al estar manchado de sangre se disimula un poco
esto.
Fallos fílmicos:
El fallo principal de este Freddy es
la mano, que no está quemada y en la película
sí lo está. Por otro lado, sus cuchillas
no se corresponden con las que utiliza en la película.
Caja:
Lo mejor de esta figura, una caja de cartón
y plástico con un diseño muy atractivo.
Manchada entera de sangre, con una imagen del Freddy Krueger real que hará las
delicias de los fans. Además una parte
del blister simula un rollo de película. |