| Tras
un año en el que sólo escribe dos relatos
(The Rhapsodist
y Coming to grief)
para dos antologías, termina y publica en 1989
El gran espectáculo
secreto (The
great and secret show), retomando de
nuevo a su Carnacki particular, el investigador
místico Harry D'amour, en una extraña
historia de magia y ritos ancestrales.
Mientras preparaba una nueva novela,
Barker se da un descanso y adapta otro relato
suyo, Cabal
(1988). Razas de noche
(Night breed,
1990) recrea la ascensión de Aaron Boone
(Craig Sheffer) de un supuesto asesino, al mesías
Cabal de Midian, impresionante necrópolis
habitada por los últimos monstruos que la humanidad
no ha masacrado, mientras es perseguido por su psiquiatra,
Decker (David Cronemberg) un psicópata
empeñado en eliminar la monstruosidad, sea física
-los monstruos- o moral -el modo de vida americano-.
En el film, Barker nos expone
que la humanidad es capaz de ser más monstruosa
que el hombre lobo o los vampiros, siendo la única
fuerza capaz de destruirlo todo. Razas
de noche le proporcionó de nuevo
un par de reconocimientos: Premio de la crítica
en el Festival de Fantasporto en 1991 y nominación
al International Fantasy Film a la mejor película.
Tras el éxito de su segundo periplo cinematográfico,
la compañía Marvel entra en un acuerdo
con el autor para adaptar las dos películas y
la creación de varios personajes. Así
nace la línea Razorline (antes conocida
como Barkerverse) auspiciada por la línea
adulta de la Marvel, Epic.
Mientras alterna la supervisión de la línea
y desecha dos proyectos para el cine (Harry
in love y Eden
U.S.A.) sigue escribiendo varias novelas:
Imajica
(1991) es una de ellas. Un mundo sobrenatural donde
el autor enlaza varios relatos con uno solo, explorando
el mundo que da título a la novela. Años
más tarde, es publicado un juego de cartas con
sistema parecido a las Magic, sobre Imajica,
que obtuvo poco éxito y fueron relegadas al olvido.
The thief
of always (1992) nos demuestra el escarceo
de Barker con la literatura infantil (contando
con ilustraciones suyas), muy influenciada de la medieval,
donde la violencia de los relatos dejaría blancos
a más de un productor de Disney. Everville
(1994) nos vuelve a contar otra historia de Harry
D'Amour, al que Barker demuestra aprecio
siendo el personaje que más veces ha aparecido
en su obra.
En 1995, animado por las críticas de su última
novela decide llevar a la gran pantalla a Harry D'Amour.
El señor de las
ilusiones es la adaptación de
su primera obra, El gran
espectáculo secreto. Donde Harry
(un correcto Alan Bakula) investiga la muerte
de un mago, introduciéndose en los misterios
de una desaparecida secta, liderada por el Puritano.
Aunque siendo un film menor respecto a sus dos anteriores
películas, El señor
de las ilusiones sigue siendo una interesante
ejercicio de fantasía de autor, lastrada por
el cutrerío de sus efectos especiales.
En los siguientes años, Barker volvió
a escribir nuevas aventuras de Harry y recopila
tres de sus obras teatrales en el libro Incarnations
(1998). En un descanso de su siguiente proyecto, expuso
en el MOMA de New York una serie de cuadros suyos y
que tuvieron un éxito notable. Al año
siguiente, Barker se descuelga con una autobiografía
como es su The essential
Clive Barker. Llena de anécdotas
y curiosidades varias de tan polifacético autor.
El nuevo siglo puede depararnos varias sorpresas y Barker
ha vuelto a la carga. Cold
Heart Canyon (2001) nos traslada al mundo
de Hollywood, pero uno más oscuro, que encierra
secretos y verdades muy peligrosas. Es así como
se nos presenta su última novela que apareció
hace un mes. Ademas han aparecido varias adaptaciones
de su relatos para la pequeña pantalla y un juego
de ordenador que Barker ha producido y escrito
titulado Undying. |