El autor
inglés William Hope Hodgson se puede considerar uno de los maestros del terror materialista,
esto es el miedo a las atrocidades que pueden acontecer
en la vida; y su bibliografía fue más
que determinante en la obra de Howard
Philips Lovecraft. Nació en 1875 y dio la
vuelta al mundo tres veces sirviendo a la marina mercante
británica. Ya en tierra firme, practicó
el fisioculturismo y llegó a retar a Houdini en un espectáculo de escapismo.
Falleció en 1918 víctima de la explosión
de una granada en el ocaso de la Primera Guerra Mundial
sin poder imaginarse su posterior reconocimiento en
las enciclopedias de literatura. De hecho, como él
mismo confesó, hasta noviembre de 1903 había
recibido 427 rechazos por parte de los editores.
The Grand Magazine hizo realidad su sueño publicando
en junio de 1905 el cuento A
tropical horror y, ya en 1907, Chapman and Hall
editaba su novela Los náufragos
de las tinieblas (The
boats of the Glen Carrig) y un año más
tarde, La casa del confín
del mundo (The house
on the borderland), relato alabado por el mismísimo HPL. Esta obra maestra del género
comienza con la narración en primera persona
del descubrimiento de un manuscrito en una casa abandonada
situada en una pequeña aldea irlandesa. Esta
introducción es totalmente ficticia pero se explica
con tal lujo de detalles que echamos en falta el eslogan
“basado en hechos reales”. Lo que viene
a continuación es la publicación íntegra
del diario supuestamente hallado por los excursionistas.
El protagonista, habitante de la vivienda que da título
al texto, relata unas vivencias extraordinarias, sobrenaturales,
en las que fue asaltado por unas criaturas mitad humanas
mitad cerdos y viajó a otra dimensión
espacio temporal. Por su estilo epistolar, nos recuerda
a otro texto imprescindible: Drácula,
de Bram
Stoker.
El primero en reeditar esta historia fue un fan norteamericano
de Hope Hogdson, Herman C.
Koenig, y hoy la podemos conseguir de la mano
de Pulp Ediciones en la colección Dunwich junto
a su trabajo más extenso, El
país de la noche (The
night land. A love tale), “una de las más
poderosas piezas de la imaginación macabra jamás
escritas” según Lovecraft.
Su bibliografía se completa con una cuarta novela,
titulada Los espectros del mar o Los piratas fantasmas (The ghost pirates, 1905),
y multitud de poemas y cuentos, entre los que cabe destacar
la colección Las aventuras
de Carnacki (Carnacki,
the ghost finder, 1913), un detective de casos
paranornales.
En sus obras relacionadas con el mar, su gran obsesión,
el terror proviene de peces con rostro humano, cangrejos
y pulpos gigantes y terribles tormentas; otras veces
las pesadillas son fruto de entes primigenios, mundos
en el fin de sus días o la corrupción
y transformación de la carne.
En el ámbito cinematográfico podemos
descubrir a WHH en el largometraje Matango (1963), del japonés Ishirô Honda, basado en el relato Una voz en la noche (The
voice in the night), al igual que lo estaba un
capítulo de la serie de misterio Suspicion (1957-1959) de Alfred Hitchcock; así
como en un episodio de la producción británica The rivals of Sherlock Holmes (1971), adaptación de El
caballo de lo invisible (The
horse of the invisible).
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