El
prolífico Carlos Aguilar
nos regala una nueva obra, su cuarta novela,
protagonizada por un personaje con claras
similitudes con el propio escritor: Nueve
colores sangra la luna. Así,
Eugenio Arbó es crítico
cinematográfico, un enamorado del
cine de terror de los años 60 y 70,
natural de Madrid y ronda los 50 años,
al igual que Aguilar. Sin
embargo según nuestro conocimiento,
hasta aquí llegan las semejanzas
del autor con el personaje de ficción.
La historia gira en torno al rodaje de
una película de terror que sigue
los esquemas de las realizadas por Jess
Franco, León
Klimovsky o Paul
Naschy años atrás. Este
es el punto de partida para que Eugenio
Arbó, obsesionado con la bella
actriz Isabel Silva, desaparecida
misteriosamente a comienzos de los 70, comience
una investigación que le llevará
a descubrir el lado más oscuro del
director de cine Jacobo Blanco.
Todos estos personajes son ficticios, pero
en la trama aparecen nombres como John
Philip Law o Dan van Husen,
actores reales y aún en activo, como
homenaje y claro guiño a los aficionados
al género fantástico.
Se trata de un thriller que nos lleva a
la realidad madrileña sumergiéndonos
en la vida del personaje principal y guiándonos
en sus pesquisas para descubrir qué
le ocurrió a su actriz favorita,
cual detective, aunque Eugenio Arbó
tome como excusa escribir artículos
periodísticos y libros especializados
en cine. Además los lectores, del
mismo modo que el protagonista, sentiremos
la necesidad de desvelar el significado
del acertijo que da nombre al propio libro
y a un argumento que no está exento
de escenas de acción, tensión
y gran erotismo.
La obra, que se encuentra a la venta desde
finales de 2005, ha sido editada por La
Factoría de Ideas y cuenta
con un prólogo del escritor Fernando
Marías, coguionista de El
segundo nombre (Paco Plaza, 2002).
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