Una
serie de confusos presagios sacuden las
Tierras Fértiles. Antiguos códices
alertan sobre la llegada de visitantes procedentes
de las Tierras Antiguas, pero sus intenciones
son desconocidas para la Magia. Ante el
desconcierto, los Astrónomos de la
ciudad de Beleram convocan una gran reunión
secreta en la que estarán representados
los ocho clanes de las Tierras Fértiles.
Juntos sellan una alianza frente a la inminente
llegada de grandes cambios. Dulkancellin,
noble guerrero husihuilke, se verá
obligado a abandonar los austeros territorios
de los Confines y erigirse en el líder
que afronte la profecía.
Los días
del venado inicia la trilogía
conocida como La
Saga de los Confines, todo un éxito
de ventas, avalado por la prensa argentina
como revelación literaria del año
2000.
Con una delicada prosa poética,
la cual bebe de influencias como el maestro
J.R.R. Tolkien o de los
mitos y leyendas de los mapuches, su autora,
Liliana Bodoc, construye
una alegoría sobre la conquista de
América. En su historia se encuentran
las Tierras Fértiles (América)
en oposición a las Tierras Antiguas
(Europa).
Los pueblos libres de las Tierras Fértiles,
tribus seminómadas, son gentes que
conocen y respetan los rigores de la naturaleza,
al mismo tiempo que defienden su independencia.
Por el contrario, los extranjeros (también
llamados bóreos o sideresios) se
presentan como el impulso civilizador, no
exento de peligros y cambios drásticos
para los habitantes de las Tierras Fértiles.
El choque entre ambas concepciones de
vida desembocará en un enfrentamiento
que cambiará el modo de vida de todo
un pueblo.
La novela está protagonizada por
tres personajes: Dulkancellin;
Kupuka, el anciano y sabio Brujo de
la Tierra; y Cucub, pequeño
y simpático mensajero cuya intervención
será clave. Cada uno representa una
manera de entender la vida, la cual sirve
para que el lector se sienta identificado
con uno o con otro personaje.
El estilo de Bodoc no
sólo ha sido comparado con el de
Tolkien sino con el de
otra literata de reconocido prestigio dentro
del mundo del fantástico, Ursula
K. Le Guin. Ambas comparten su
gusto por narrar sucesos, en medio de una
forma de vida basada en la confianza mutua,
el respeto por la naturaleza y la no dependencia
en la tecnología.
Otro acierto es el tono ameno y lenguaje
accesible de la narración, muy adecuado
para edades juveniles. No en vano, la autora
incluye buena parte de las convenciones
y tópicos habituales en este tipo
de obras; es decir, capítulos breves
y abundante diálogo que facilitan
la lectura, personajes estereotipados, y
un predecible juego de traiciones y misterios.
Todo sirve para lograr mantener atrapado
al lector mientras duran las 313 páginas
de esta primera entrega de la trilogía
de La Saga de los
Confines.
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