En
marzo del año 2004 llegaba al mercado
editorial español el primer número
de la colección Monográficos
Dolmen, dedicado al dibujante Adam
Hughes. Con su lanzamiento la editorial,
responsable del único magazine mensual
–en formato papel- que existe en la
actualidad, pretendía comenzar un
recorrido por los principales artistas gráficos
del mundo del fandom. Se trataba de confeccionar
una especie de "¿Quién
es quién?" revisando la trayectoria
de los autores más emblemáticos
del universo comiquero.
Para ello, nadie mejor que empezar con
Hughes, conocido por sus
atractivas y exuberantes féminas
y por ser uno de los más reconocidos
portadistas del momento.
El monográfico, de 98 páginas,
16 de ellas en color, reunía cerca
de 500 imágenes las cuales contaban,
por sí solas, la carrera del artista.
Su formato -álbum de 21 por 28 centímetros
en tapa blanda que utilizaba un papel satinado
de óptima calidad- permitía
que las imágenes y el texto se pudieran
disfrutar de una manera cómoda y
sencilla para el lector.
Bien es cierto que la disposición
del conjunto podía parecernos un
tanto anárquica, pero el resultado
final mantenía un buen nivel y en
los números sucesivos dicho asunto
se fue solucionando para mejor.
Tras el debut, que fue un sonado éxito,
le tocó el turno a otro de los grandes
artistas e ilustradores del noveno arte,
Alex Ross. Al igual que
con Hughes, la parte gráfica
primó en este número sobre
la escrita, dada la calidad del trabajo
de Ross. Esto no quiere
decir que los monográficos de Dolmen
sean sólo una sucesión de
imágenes sin ningún texto
que los apoye. Es más, normalmente
suelen estar acompañados por una
entrevista y un buen estudio para que los
no iniciados puedan conocer al autor en
cuestión.
No obstante, queda claro que cuando se
habla de la carrera de un artista gráfico
su obra termina por hablar más alto
que su palabras.
En los meses siguientes se unieron a los
de los dos mencionados artistas los números
dedicados a Alan Davis,
John Romita Jr., Arthur
Adams, John Byrne (primera
parte) y Bruce Timm, además
de un número publicado con motivo
del estreno de Batman
begins (Christopher Nolan, 2005). Este
último ha sido el único de
los monográficos de la editorial
aparecidos hasta ahora –si exceptuamos
el número especial publicado cuando
se estrenó la primera adaptación
cinematográfica de Spiderman
(Sam Raimi, 2002) -dedicado a un personaje
de cómic en vez de un autor.
En todos ellos se fueron delineando las
señas de identidad de una colección,
entre 98 y 100 páginas –salvo
el de Batman, con 130- con cerca
de una veintena de ellas en color, imprescindible
para quienes deseen poseer una completa
guía de autores del mundo del fandom
contemporáneo.
Los dos últimos números de
la colección han estado dedicados
a John Byrne, su segunda
parte y a Brian Bolland
–autor conocido por su sonriente Jocker
de La broma asesina-,
número que fue presentado en el pasado
Salón
de Barcelona 2006.
En total son diez los monográficos
aparecidos en estos dos años, los
cuales se suman a los Pretextos Dolmen
y los libros de la colección
En primera persona.
Con ellos, Dolmen se
posiciona como la única editorial
española –tras Alberto
Santos Editor- empeñada
en ofrecer una completa biblioteca dedicada
al mundo del fandom, conservando el formato
papel para ello.
Sólo queda esperar para ver cuáles
son las próximas iniciativas de su
editor y responsable, Vicente García,
y del resto de su equipo.
julio de 2006
|