Robert
Weinberg, como autor de literatura
de terror y fantástica, se siente
deudor de Edgar
Allan Poe, y lo demuestra en su obra
con una colección de homenajes más
o menos evidentes al escritor romántico
estadounidense. Ejemplos de esto los encontramos
en su obra Guerra
de sangre, primer capítulo
de la serie La Mascarada
de la muerte roja. Ya desde este
título observamos el paralelismo
con uno de los relatos más populares
de Poe, La
máscara de la muerte roja.
Pero si en el cuento publicado a mediados
del siglo XIX la muerte roja evocaba a la
temible enfermedad de la peste, en la ficción
de Robert Weinberg la Muerte
roja es un vampiro indestructible.
Al comienzo de Guerra
de sangre, un personaje importante
cualitativamente, pero no cuantitativamente
en la novela, deja bien claro el origen
de los vampiros y los clanes que hoy forman
esa peculiar familia en su ficción.
Así, al avanzar en el texto nos iremos
perdiendo en una suerte de teoría
de la evolución de los no muertos,
curiosa e incluso racional, pues cada rama
familiar desde el primer vampiro, Caín,
recibe su propio nombre. Pero del mismo
modo, todo nos irá quedando más
claro según continuemos con el texto.
Esto es algo habitual en las historias
basadas en juegos de rol, como es el caso
de la trilogía de La
Mascarada de la Muerte roja, novelización
de los juegos de horror gótico Vampiro:
La Mascarada de los estudios White
Wolf, publicados en España
por La Factoría de Ideas.
Lo que plantea Guerra
de sangre, es que a lo largo de 10.000
años de humanidad, una raza de vampiros
inmortales están librando una guerra
secreta para controlar el mundo. Sin embargo,
en esta batalla la avaricia rompe el saco
y acaban usando sus poderes sobrenaturales
contra sus semejantes.
En este marco librará un papel fundamental
el detective Dire McCann, presente
en los momentos de mayor acción y
tensión de la novela. Y, por supuesto,
la Muerte roja, perfectamente ilustrada
en la portada por Gerarld Brom,
hará que tanto los personajes como
el lector nos preguntemos si es posible
acabar con este terrible monstruo.
Los tres títulos (Guerra
de sangre, Aliados
impíos y Los
liberados), pertenecientes a la colección
Mundo de Tinieblas de La
Factoría de Ideas, se pueden
adquirir por separado o bien en un pack.
La trilogía, publicada originalmente
entre 1995 y 1996, sigue 10 años
más tarde haciendo las delicias de
los aficionados al rol y a la literatura
de terror en general.
mayo de 2007 |