La Academia del FBI ubicada en Quantico,
en el estado de Virginia, ganó en
popularidad al correr por sus campos la
agente especial Clarice Starling
de El
Silencio de los corderos cinematográfico.
Desde entonces, protagonismo no le ha faltado
tanto en la literatura como en las producciones
para cine y televisión. La escritora
Patricia Cornwell ha situado
en el complejo muchas de sus novelas protagonizadas
por la forense Kay Scarpetta, mientras
que el equipo de Jason Gideon tiene
sus oficinas en dicha sede en la serie de
la CBS Mentes
criminales (también conocida,
precisamente, como Quantico).
Y estos son sólo un par de ejemplos.
Recientemente, hemos tenido la oportunidad
de conocer Tiempo
de matar de Lisa Gardner,
una escritora que comenzó su trayectoria
(¿quién lo diría?)
en la novela romántica. Publicada
en España por La Factoría
de Ideas en su colección
Best-sellers, este thriller nos presenta
a un asesino en serie que como el Destripador
londinense pone a prueba a la policía.
En este caso, el "Ecoasesino"
rapta a mujeres jóvenes, en pareja,
y deja pistas en los cuerpos de las macabramente
seleccionadas para ser víctimas mortales
que conducirán a las otras chicas,
abandonadas a su suerte en las situaciones
más extremas. Encontrarlas vivas
o muertas dependerá de la capacidad
de supervivencia de las mismas y de la pericia
de los investigadores.
Al "Ecoasesino" lo ponen en marcha
las olas de calor y, tras varios años
de inactividad, al subir las temperaturas
aparece un cadáver en el campus de
Quantico, donde se prepara para convertirse
en agente federal Kimberly Quincy.
Ella y el investigador Michael "Mac"
McCormack, junto al veterano especialista
en perfiles criminales Pierce Quincy
(padre de Kimberly), su compañera
(profesional y sentimental) Rainie Connor
y la única superviviente del
asesino, se pondrán manos a la obra
para descifrar si se trata del mismo homicida
o de un imitador, pero sobre todo para localizar
con vida a su última víctima.
Pero no será fácil, ni siquiera
para el más preparado.
Se trata de una novela de lectura fácil
y adictiva, dirigida a consumidores habituales
de este tipo de producto, fieles seguidores
de sus protagonistas y que convierten estos
esquemas (muchas veces convertidos en series
literarias por sus autores) en superventas.
Lo más destacable de Tiempo
de matar son las sorpresas, que no
pueden faltar en los thrillers policíacos,
así como las originales situaciones
ideadas por la mente del psicocriminal para
dar rienda suelta a sus instintos, en un
momento en el que el espectador y lector
de este género prácticamente
se las sabe todas. Lo que no es para nada
novedoso es el título de esta obra.
The Killing hour,
como llamó Gardner
a su manuscrito, es el nombre con que se
lanzó al mercado del vídeo
la película de Armand Mastroianni
The Clairvoyant
(1982), también sobre un asesino
en serie. Mientras tanto, Tiempo
de matar es el título en español
de dos películas casualmente protagonizadas
por Kiefer Sutherland,
The Killing
time (Rick King, 1987) y
A Time to kill (Joel Schumacher,
1996), esta última basada en la novela
homónima de John Grisham.
El primer thriller de Lisa Gardner,
The Perfect husband
(1997), fue llevado al cine sin demasiado
éxito por Gustavo Graef-Marino
en el año 2001. No nos extrañaría
que el argumento de Tiempo
de matar, publicado originalmente
en el 2003, se encuentre en la mesa de algún
productor que esté buscando el momento
adecuado para adaptar esta novela. Mientras
esperamos que esta hipótesis vea
la luz, podemos leer algún otro de
los bestsellers de Lisa Gardner.
junio de 2007 |