Monstruos, sustos y gritos en el patio de
butacas han atraído a los espectadores
de todas las épocas a llenar los
cines en busca de emociones adrenalíticas
e historias impactantes.
Horrormanía
se conforma como el increíble esfuerzo
de aunar en una sola obra más de
100 años de terror en concisas fichas
interconectadas y ordenadas por riguroso
orden alfabético. Dos mil quinientas
referencias componen esta enciclopedia (que
se ha ganado este título por mérito
propio) de casi 500 páginas navegables
a través de dos índices, el
de títulos citados y un listado onomástico
que remite a las páginas en las que
citan los personajes clasificados alfabéticamente.
Resulta también de especial utilidad
la guía de traducción de títulos
que permite localizar la ficha deseada a
partir de su denominación original.
Así, José Manuel
Serrano Cueto elabora su base de
datos de películas dando prioridad
al título traducido en España
para completar con el título original,
año, productora, país, director
e intérpretes, duración y
argumento. En cuanto a las fichas de personajes,
expone un esquema que contempla el lugar
y fecha de nacimiento (y muerte, si así
procede), profesión y una breve biografía
precediento al apellido y nombre. Completa
estos datos, a pie de ficha, con enlaces
a otras páginas y términos
que completan la información dada.
Lejos de buscar protagonismo, el escritor
gaditano integra en su obra aquellos compañeros
de profesión y publicaciones que
dedican sus escritos al noble, y comercial,
arte del alarido ficticio en imágenes.
Revistas y fanzines publicados en papel,
sitios web especializados (entre los que
no ha olvidado a www.tumbaabierta.com),
enlaces a festivales de género y
webs oficiales o monográficas de
personajes relevantes. Resulta también
curiosa una breve sección con la
recomendación de los mejores films
según diferentes autores que proponen
títulos salidos tanto de la industria
española como de la internacional.
Finalmente los completistas pueden acudir
a la bibliografía consultada por
el autor para saber más sobre cualquier
obra o tema tratado en Horrormanía
cuya reciente primera edición (julio
de 2007) le permite recoger títulos
de último estreno.
En el apartado gráfico sólo
se le puede reprochar a la obra la falta
de ilustraciones en color. Una buena cantidad
de imágenes en recio blanco y negro
(que no dejan de ambientar cada página
con un sabor pulp) se integran en una excelente
maquetación que flanquean sierras
de corte radial "perforando”
los márgenes de cada página.
Leer Horrormanía
se convierte en un auténtico festival
para el espectador avanzado y una referencia
indispensable para aquellos que desean iniciarse
en el género.
Daniel Fumero
agosto de 2007
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