En
la última década, raro es
el mes en el que no se estrena alguna película
basada en un personaje o colección
de cómic. Durante el presente año
2007 han llegado a nuestras pantallas 300,
Spiderman
3 , Los
4 Fantásticos y Silver Surfer
y Teenage
Mutant Ninja Turtle. A la misma vez
ya se anuncian, para el próximo año,
las secuelas de Batman
y Hellboy,
así como las adaptaciones de 30
días de noche, Iron
Man y Whiteout.
Por ello, no es extraño que las
editoriales, tanto en los Estados Unidos
como en el resto del mundo, ofrezcan a los
aficionados guías, monográficos,
libros teóricos y libros en los que
se enseñan distintas técnicas
de dibujo para todos aquellos que quieran
conocer más de cerca el mundo gráfico.
Cómo dibujar
personajes Marvel entra de lleno
en la última categoría antes
comentada. Se trata de un interesante y
atractivo libro, tutelado por uno de los
grandes creadores el noveno arte, Dan
Jurgens. Por sus lápices
han pasado buena parte de los principales
personajes, tanto de la editorial Marvel
–Spiderman, Thor, Capitán
América-, como de DC
Comics –Teen Titans,
JLA y Superman-. Con este
último, Jurgens
dibujó y escribió uno de los
episodios más recordados de la vida
del último hijo de Krypton. Me refiero
a la historia que culmina con la muerte
de Clark Kent en la entrega número
75 de la colección.
Con semejante currículum no se
me ocurre nadie mejor para llevarnos a cada
uno de los diferentes estadios de la creación
gráfica.
El libro está dividido en 44 apartados
en donde se realiza un recorrido por cada
uno de los elementos necesarios para dibujar
una historia gráfica. Jurgens
arranca con el dibujo a lápiz y el
equipamiento necesario para enfrentarse
a la siempre dura tarea de lograr que una
hoja de papel en blanco termine por contar
una historia. Cada página está
muy bien planteada, con fotos o dibujos
que nos van dando las claves para seguir
con el aprendizaje. A su vez, el autor aporta
los pequeños consejos propios de
un dibujante veterano para ir logrado adquirir
mayor seguridad.
Tras el dibujo a lápiz, nos toca
enfrentarnos a la figura humana, el mayor
reto de un dibujante. Este apartado ocupa
buena parte del libro, estando dividido,
a su vez, en varios apartados, según
sea una figura masculina, femenina y las
distintas características que dicho
dibujo requiera.
También hay tiempo para aprender
un poco de perspectiva y los requerimientos
propios de una escena de batalla –elemento
habitual en el mundo de los superhéroes-.
Es digno de resaltar como, entre medias
de cada una de las páginas, se intercalan
hojas que recuerdan al “papel cebolla”
con bocetos previos del dibujo acabado que
ocupa la página en cuestión.
Son detalles que nos dan más claves
sobre el lenguaje gráfico y sus requerimientos
profesionales.
Después de repasar distintos personajes,
tanto héroes como villanos, el libro
termina con el apartado del entintado y
el color, los dos elementos que dan por
finalizado el trabajo.
Al final, y gracias a una página
abocetada, dibujada a lápiz y luego
entintada, podemos ver el resultado final
del aprendizaje que nos cuenta este libro.
Está claro que con un libro no se
aprende a dibujar. Jurgens
y cualquier otro dibujante no se cansarán
de repetirlo. Sólo con la práctica
se logra obtener un resultado como el que
se puede ver en las páginas del libro.
Sin embargo, su lectura es muy recomendable,
tanto para quienes quieran empezar su aprendizaje
como para quienes deseen conocer algunas
curiosidades del mundo del fandom. Además,
la cuidada edición española,
publicada por Ediciones SM,
merece la pena figurar en cualquier biblioteca
de un buen aficionado al noveno arte.
y
septiembre de 2007
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