Cansado de caminar por un sendero interminable a través del bosque, me recosté a descansar sobre un árbol caído. Permanecí en silencio, concentrado en interpretar los sonidos del entorno, fundido en él, bajo la densa penumbra de la arboleda. De improviso, un ser luminoso se detuvo ante mí. No me había visto, todavía. Pero al distinguirme entre las sombras, huyó volando. Apenas tuve tiempo de disparar mi cámara antes de que alzara el vuelo, agitando levemente sus alas.
Me negaba a creer lo que había visto, aun tras haber revelado su fotografía. Pero su persistente mirada, congelada en el papel, evidenciaba que había conseguido capturar la imagen real de un personaje de leyenda.
Este acontecimiento asombroso me animó a concentrar mis paseos por el bosque, esperando encontrarme de nuevo con ella o con alguno de sus semejantes. Sin embargo, pasarían años antes de conseguirlo…Finalmente. Abandoné toda esperanza de volver a tener otro encuentro maravilloso…
Continué con mis largos paseos por el campo, centrado en fotografiar la naturaleza como antes solía hacer, con la serenidad de quienes se sienten integrados en ella…Entonces, sólo entonces, volví a encontrarme con las hadas.
Con estas palabras comienza Fotos de hadas y otros seres asombrosos que sólo atestiguan las leyendas, un viaje hasta los secretos mejor guardados del universo de los seres mágicos que viven en lo profundo de los bosques.
Su autor, Joan Gómez, nos sumerge en las sombras y los secretos custodiados, éstos por los árboles más antiguos de un bosque cualquiera y, gracias a su cámara, descubrimos a quienes forman parte de los mitos, los cuentos y las leyendas de nuestra civilización.
Hadas, gnomos, faunos, sirenas, centauros y elfos son algunas de las criaturas que Joan Gómez nos describe, nos muestra, merced a la lente de su cámara. Una cámara que nos descubre que los personajes de los cuentos son reales y sólo hay que estar alerta para poder verlos. Además, Gómez nos detalla sus singularidades, su entorno, su forma de vivir y aquello que parece gustarles más, pero sin tomar partido, sólo observando como un niño curioso, pero muy respetuoso.
En su recorrido hay tiempo para visitar cada una de las estaciones del año y la forma de vida de estas criaturas, así como su forma de relacionarse entre ellos. Gómez recurre, además, a la literatura clásica para que sean sus palabras las que describan a los seres que posan para su cámara.
Al final, nuestros ojos ya no ven el bosque y sus criaturas de la misma forma, aunque nunca se acaban de conocer todos y cada uno de los secretos de un lugar tan mágico y misterioso.
Fotos de hadas y otros seres asombrosos que sólo atestiguan las leyendas, es una de esas extrañas joyas que, muy de tarde en tarde, se publican en el mercado editorial español. Y lo es, porque la fantasía, la ensoñación y todo aquello que ayude a soñar no suele ser una prioridad para los editores. Lo curioso del caso es que nuestro país está lleno de cuentos y leyendas, muchas de ellas desconocidas para el gran público –algo que no suele pasar en otros países europeos, los cuales hacen gala de sus mitos y leyendas-.
Por todo ello, la publicación de un trabajo tan rico y, a la vez, personal e íntimo como éste, tiene un doble valor.
Y es íntimo, ya que el trabajo de Gómez bebe de una fuente muy directa a su persona; es decir, la gente de su pequeña localidad catalana, Moiá, que, transformados en seres de leyenda para la ocasión, se nos aparecen como los seres mágicos que tanta veces hemos imaginados al leer un cuento de hadas. Puede que la simplicidad con la que está tratado todo el proyecto sea su mayor acierto.
Lo único que nos queda por hacer es recomendarles que abran el libro y descubran a los seres mágicos, retratados por Joan Gómez. Se sorprenderán gratamente.
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