| Nuestro género
cinematográfico favorito vuelve a adentrarse
en lo profundo del océano, donde antaño
hemos vivido memorables momentos pánico y considerables
subidas de adrenalina. Quién no piensa en el
Tiburón (Steven
Spielberg, 1975) cuando sumerge un pie en la
mar salada o en la posibilidad de un encuentro extraterrestre
submarino tras dar un repaso al Abyss
(James Cameron, 1989). Y es que ambientar
siniestras tramas con monstruos del espacio exterior,
psychokillers, tiburones y demás hierbas entre
tanta agua fue una grata costumbre del fantástico
de las últimas dos décadas: Profundidad
6 (Sean S. Cunningham, 1989),
Leviathan (George
P. Cosmatos, 1989), La
grieta (Juan Piquer Simón,
1990), Deep rising (Stephen
Sommers, 1998) o Virus
(John Bruno, 1999) son algunos ejemplos
a tener en cuenta.
Este año regresa el terror con sabor a sal en
dos cintas que nos situarán tanto en la superficie
como en las profundidades del abismo azul. En Ghost
ship (‘Barco fantasma’) de Steve
Beck, Gabriel Byrne y su equipo
navegarán hasta el Mar de Bering para recuperar
los restos de un trasatlántico desparecido cuarenta
años atrás.
Por su parte, Below de
David N. Twohy nos trasportará
al claustrofóbico ambiente de un submarino en
medio de la Segunda Guerra Mundial. La inexplicable
muerte del capitán de la nave sugerirá
la presencia de un asesino entre la tripulación.
La primera se estrenó en Estados Unidos este
25 de octubre, mientras que la segunda, se presentó
el día 11. |