| La
odisea por dar un nuevo comienzo a la irregular
saga El
Exorcista, parece haber llegado a su fin después
que hayan girado las cabezas a varios componentes
del equipo del proyecto.
Pese a que el film original de 1973 es, a nuestro
parecer, la mejor película de terror de
todos los tiempos, sus dos secuelas estrenadas
en 1977 y 1990 respectivamente abordaron la posesión
demoníaca desde perspectivas muy diferentes
al film de William Friedkin.
Por la cuarta entrega, titulada The
Exorcist: The beginning, desfilaron varios
guionistas y realizadores hasta que Paul
Schrader se hizo con el control creativo
del proyecto. Finalmente el material rodado por
el artífice de
El beso de la pantera (1982) fue considerado
por los ejecutivos de la Warner como un drama
intimista de época con toques de terror
psicológico, un enfoque muy lejano de lo
que estudio pretendía imprimir a la película.
Renny Harlin entró en el proyecto
con el objetivo inicial de rodar algunas escenas
adicionales para acelerar el ritmo de la acción,
sin embargo su trabajo ha gustado tanto al estudio
que en la actualidad no queda ningun fotograma
con la firma de Schrader.
Se rumorea que, finalmente, Harlin
firmará la lucha entre el joven padre Merrin
contra los demonios africanos, y esta vez, con
vómitos verdes, cabezas giratorias y todas
aquellas cosas que los aficionados esperan ver.
El 20 de agosto en las pantallas de los EEUU.
¡El poder de Cristo te obliga! |