| Actualmente
podemos ver varios ejemplares de licántropo
en Van
Helsing, esa película que sigue recaudando
grandes cantidades en las taquillas aunque ha
defraudado a más de uno, y Romasanta.
La casa de la bestia, último estreno
de la Fantastic Factory de Filmax. De hecho, desde
que se inventó el cinematógrafo
el mito del hombre lobo es un habitual en los
guiones de género fantástico. Así
nos lo explica Carlos Díaz Maroto,
director del sitio web especializado ,
quien analiza este tema en un nuevo volumen de
Ediciones Jaguar titulado Los
hombres lobo en el cine.
El autor expone en su trabajo la caracterización
y la evolución del personaje a través
de las distintas películas que lo han recreado.
La leyenda tiene su origen en el rey mitológico
Lycaon, quien fue condenado a convertirse
en lobo tras rebelarse a Zeus, el dios supremo.
Y hay datos constatados que se remontan al siglo
XVI de personas que enloquecían y tomaban
apariencia lupina infectando con su estigma a
todo aquel que atacaban.
En la gran pantalla, ya en los tiempos del cine
mudo se produjeron películas, como El
hombre lobo (1924), aunque según
Díaz Maroto “ejercieron
escasa influencia en el desarrollo de las constantes
narrativas y argumentales de sus sucesoras”.
El lobo humano
de Stuart Walter (1935) es, según
explica en su libro, la primera película
significativa que trata la licantropía.
Con Jack Nicholson en la portada,
uno de los actores que ha sufrido el influjo de
la luna llena en las últimas décadas,
esta obra adjunta una completa filmografía
de un tópico que hoy en día sigue
formando parte de los proyectos cinematográficos.
Así, Wes Craven rueda
en Los Ángeles Cursed
con un reparto muy relacionado con el género:
Christina Ricci (Sleepy
Hollow, 1999), Neve Campbell (Scream,
1996), Shannon Elizabeth (13
fantasmas, 2001) y Michael Rosenbaum
(Smallville), entre
otros. Mientras tanto, otros trabajan en secuelas
de Ginger
Snaps (John Fawcett, 2000) y Dog
soldiers (Neil Marshall, 2002). |