| ¿Quién
no ha pensado alguna vez: “ojalá
tuviera un gemelo en estos momentos”? Sobre
todo un semejante que sea superdotado y cuando
no apetece en absoluto hacer un examen imposible
de Matemáticas. A mí se me ha pasado
por la cabeza en diversas ocasiones y claro está
que el pasado no se puede cambiar pero, con los
avances de la ciencia, ¿será posible
crear un clon personal para que nos suplante en
el trabajo durante las vacaciones? Y sólo
es un ejemplo...
Más o menos así lo ha imaginado
el químico y escritor Marcos Manuel
Sánchez en su novela El
primer clon. En la misma ha logrado combinar
sus conocimientos científicos con la creatividad
literaria resultado de ser un lector compulsivo
y gran aficionado al cine. Se trata de una novela
negra que se recrea en la ciencia ficción
y un futuro cercano donde el protagonista, cuyo
nombre curiosamente me recuerda al de uno de los
personajes de La guerra
de las galaxias, se encuentra más
que harto de la explotación laboral y vislumbra
la esperanza en la autoclonación.
De este modo, Hache Solo pedirá
ayuda a un experto en estas lides pero pronto
se verá envuelto en una compleja trama
repleta de oscuros intereses. Al menos así
dejará atrás la monotonía
a la que le tenía acostumbrado su empresa.
En estos tiempos en que la investigación
genética está a la orden del día,
y sobre todo tras la noticia de que los creadores
de la oveja Dolly han solicitado una licencia
para clonar embriones humanos, resulta tremendamente
interesante El primer
clon, obra publicada a través de
Edición Personal. Su lectura nos atrapará
desde el comienzo, mientras que al cerrar la última
página tendremos más argumentos
para plantearnos la ética de la duplicación
artificial de seres vivos. |