| Uno
de los temas recurrentes del género fantástico
es el terror ambientado en alta mar. Aprovechando
las vacaciones de verano, se estrenaban hace unos
meses en los cines nacionales las películas
Cámara
oscura y Open
water. Ambas producciones tenían como
motivo común la práctica del submarinismo,
si bien las fuentes del miedo eran bien distintas.
En la primera, de factura nacional, los náufragos
protagonistas suben a un barco fantasma, mientras
que en el largometraje norteamericano son atacados
por tiburones hambrientos. Estas situaciones nos
resultan harto conocidas, pero hay muchos más
contextos que han sido utilizados tanto en el
cine como en las letras y nos han atemorizado
desde sendos soportes.
Precisamente el pasado mes de junio la colección
Gótica de la editorial Valdemar regalaba
a los amantes de las emociones fuertes en la literatura
un volumen imprescindible: “una antología
de cuentos de terror en el mar”, como reza
el subtítulo de Mares
tenebrosos.
La obra comienza con una introducción
del traductor de los relatos, José
María Nebreda, y una selección
de versos relacionados con la parte más
siniestra del mar de varios autores. A continuación
encontramos 19 historias de autores ya fallecidos
y fundamentales, y también vivos, y tanto
extranjeros como españoles; porque el miedo
al mar es internacional y alcanza todas las épocas.
De este modo, no nos sorprenden las firmas de
William
Hope Hodgson, Howard
Philips Lovecraft, Robert E. Howard,
Vicente Blasco Ibáñez
o Julio F. Guillén.
Títulos tan sugerentes como Un
barco maldito, La
isla de los hongos o Demonios
del mar nos sumergen en tétricas
aventuras en islas desiertas, cantinas, faros,
barcos a la deriva, etcétera. Además,
cada relato es introducido por un breve comentario
sobre su autor y el texto, y las últimas
páginas del grueso volumen en tapa dura
presentan un glosario de términos náuticos
y varios esquemas navales. |