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Pocos han tenido tantos aficionados y tantísimos detractores como Stephen King, autor de género fantástico que define a la perfección el término best-seller. Prolífico donde los haya, ahora vuelve a la polémica tras haberse alzado con el premio literario National Book Award to American Letters, con el que han sido reconocidos en anteriores ocasiones Arthur Miller, Philip Roth o Toni Morrison. De este modo, el tercer galardón en importancia de las letras estadounidenses, tras el Nobel y el Pulitzer, honra por primera vez a un escritor de terror, suspense y ciencia ficción, algo que no ha hecho mucha gracia a la crítica.
Nosotros, sin embargo, estamos de acuerdo con la fundación National Book, que justifica su decisión destacando la labor de King en el fomento de la lectura, no sólo por su extensa producción –más de 200 historias cortas y 40 novelas- sino también por sus importantes donaciones a librerías y bibliotecas públicas.
Stephen King, nació en Maine, Estados Unidos, en 1947 y estudió lengua y literatura inglesa. Sus obras suelen estar situadas en ciudades o pequeños pueblos de su estado natal, mientras que muchos de sus personajes trabajan o asistieron a clases en su misma universidad. Esta característica no es más que una clara influencia (reconocida) de Lovecraft, que “el Rey” ha llevado a su grado sumo.
Sus lectores no persiguen la perfección en la escritura sino puro entretenimiento, principalmente gracias a la conexión de personajes y situaciones que sólo los más atentos encontrarán a lo largo de toda su obra.
Al igual que niños y mayores necesitan saber qué ocurrirá con Harry Potter y el universo mágico creado por J. K. Rowling, los aficionados a la literatura fantástica buscan en las estanterías nuevos "expedientes X" ubicados en los ambientes ficticios, pero realistas, creados por King como Derry, “ciudad famosa por sus desgracias”, o Castle Rock, “capital del estado de Castle”. Sólo nos queda saber si dedicará el National Book Award a Richard Bachman, su pseudónimo, como lo hizo con una de sus mejores aportaciones, La mitad oscura. |