Venom
(anteriormente conocida como Backwater
o The Reaper)
nos trae de vuelta unos de los temas originarios
del terror con muertos vivientes resucitados
de sus tumbas por obra de la santería
vudú. Con la participación
del director Jim Gillespie
(Se lo que hicísteis
el último verano, 1997) y
la producción de Kevin Williamson
(Scream,
2005), Miramax Dimension Films envuelve
este producto con el título de dos
clásicos del teen slasher ("matanza
de jóvenes") aunque los dos
autores anteriores no hayan conseguido ningún
blockbuster desde la creación del
garfio estival del marino sediento de venganza
Ben Willis.
El guionista Brandon Boyce,
ha adaptado la historia del videojuego en
el que se basa, propiedad de la compañía
BFG (Bureau of Film and Games). Una estrategia
muy inteligente si se tiene en cuenta que
se matan dos pájaros de un tiro dentro
de las actuales estrategias de mercado.
El film tiene lugar en los lúgubres
pantanos de Backwater, un pequeño
pueblo de Louisiana donde nuevamente un
grupo de incautos jóvenes (que obviamente
no han visto demasiadas películas
de género) seran pasto para Mr.
Jangle, un cadáver resucitado
con el veneno de una serpiente con el poder
de 13 espíritus sedientos de almas.
Las pantallas norteamericanas vieron su
estreno el pasado 16 de septiembre y será
Argentina el primer país hispanohablante
donde se proyecte el 17 de noviembre. Para
España aún no hay fecha de
estreno. |