Mucho
se comenta sobre la peculiar manera que
tiene Todd McFarlane de
entender el mundo del fandom y todos los
negocios que se mueven a su alrededor. Sin
entrar en valoraciones sobre sus éxitos
y fracasos, no se puede negar que McFarlane
ha sido un visionario en todo lo relacionado
con el mercado de figuras articuladas, tanto
o más que lo fuera George
Lucas con el mismo concepto del
merchandising moderno.
McFarlane y su empresa
juguetera es –por méritos propios-
la número 1 del mercado y sus productos
continúan marcando las pautas para
el resto de sus competidores. Aún
así, no deja de sorprender que McFarlane
no pierda de vista detalles que, de tan
comunes que son, terminan por pasar un tanto
desapercibidos. Digo esto, porque resulta
curioso que el empresario recurra a las
series de animación o cortos –más
conocidos como "Cartoons"- para
explicar la génesis de su última
serie de figuras dedicada a su personaje
estrella, Spawn.
La explicación pasa por transformar
un ser oscuro y atormentado como Al
Simmons-Spawn y su universo en los
protagonistas de una dinámica serie
en la tradición de las series favoritas
de animación de los sábados
por la mañana.
Está claro que las modas han cambiado
y que los nuevos parámetros de la
animación pasan por la estética
manga, la cual deforma y exagera muchos
de los elementos definitorios de los personajes.
Sin embargo, tal adaptación a los
nuevos tiempos demuestra la capacidad de
evolución de una marca que muy bien
podría quedarse como está,
dada la calidad de sus productos.
Como añadido, la empresa ha lanzado
un cómic virtual del cual ya se pueden
ver las primeras imágenes en su web,
con las fichas de Spawn
X, Omega
Spawn y Reedemer.
En las próximas semanas conoceremos
más cosas sobre los villanos, la
historia, hasta llegar al cómic mismo.
La dirección para poder verlo es
la siguiente:
Durante el pasado ComicCon
se pudieron ver los primeros prototipos
de la serie y las opiniones han sido para
todos los gustos. La inmensa mayoría
de los comentarios han ido en la línea
de acusar a McFarlane por
no tener nuevas ideas y ofrecer un producto
de menor calidad.
Personalmente, creo que McFarlane
ha acertado presentando un Spawn
mucho más asequible para generaciones
más pequeñas, normalmente
ajenas de productos como los cómics
y las figuras convencionales de Spawn.
Además, dicha evolución es
perfectamente compatible con los tiempos
que vivimos y abre una puerta a una nueva
estética, tras 29 surtidos anteriores,
algunos de los cuales fueron totalmente
accesorios al no ofrecer nuevas soluciones
para los coleccionistas de la serie.
Puede que los cambios necesiten su tiempo
para ser asumidos, pero el movimiento de
McFarlane con su serie
30 terminará por convencer a los
más escépticos, una vez que
se vean las posibilidades que atesora.
Para más información:
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