Pocos
sucesos han conmovido tanto al mundo del
fandom como la muerte del último
hijo de Krypton, Superman.
Todo comenzaba en la última página
de las colecciones dedicadas al personaje
–Superman
Man of steel #17, Superman
#73, The
adventures of Superman #496 y Action
Comics #483, publicadas durante el
mes de noviembre de 1992.
En ella aparecía un grotesco puño
lleno de protuberancias, golpeando, inmisericordemente
una pared de hierro. Sólo se veía
esta imagen repetida en varias viñetas,
pero quedaba clara la tremenda fuerza de
quien castigaba la pared de aquella forma.
Después, y durante los dos meses
siguientes, comenzaba lo que se conocería
como la saga de La
muerte de Superman, cuyo trágico
desenlace llegaría en los números
Superman Man of
steel #19 y Superman
#75, número considerado capital
dentro de la historia del noveno arte.
El Superman #75
no sólo dio por finalizada
una trama agónica que, de antemano,
se sabía que conduciría a
un desenlace no deseado, sino que lo presentó
de una manera inaudita.
Cada página de la entrega es una
splash-page –algo que se potencia
aún más en las últimas,
las cuales están dispuestas a modo
de desplegable- cosa que ayuda a la espectacularidad
y al dramatismo de acción de los
que somos testigos. Hay tiempo para ver
cómo Clark Kent pone todo
su empeño y fuerza de voluntad en
detener a una criatura destructiva que está
dispuesta a asolar Metrópolis, a
no ser que alguien se lo impida.
Doomsday
es como su nombre en castellano significa,
la recreación del tan temido por
los creyentes “Día del juicio
final”, aunque sin ningún poso
de moralidad en su interior.
La lucha es desigual, al dar la sensación
de que Superman se enfrenta a un
ser granítico que le da igual ganar
o perder. Su único interés
es causar cuanto mayor daño a su
alrededor, mejor. El resto no parece importarle.
Al final, sólo con su sacrificio,
Superman logrará detener
a la criatura, no sin antes pagar un alto
precio.
Las últimas páginas, en donde
al igual que sus padres adoptivos, sus amigos
y su compañera Lois Lane
asistimos a los últimos segundos
en la vida del personaje, son difíciles
de asimilar para todos aquellos que crecimos
con las aventuras del kriptoniano.
El día que él murió,
en brazos de Lois, también
murió buena parte de la inocencia
del noveno arte, intacta hasta ese momento.
El pasado año 2006, DC
anunció que estaba trabajando en
un proyecto de animación cuya responsabilidad
recaería en el siempre solvente Bruce
Timm, donde se recogerían
las historias de
La muerte de Superman, su funeral
y su posterior regreso.
El proyecto, finalmente presentado en
la pasada edición del ComicCon
de San Diego, se ha titulado Superman-Doomsday
y pretende, en palabras de su principal
impulsor, el mencionado Bruce Timm,
recoger lo mejor de los tres arcos argumentales
en una película de animación.
No hay que olvidar que Timm
ha sido el responsable de las mejores adaptaciones
en formato de animación de personajes
gráficos, con series tan reconocidas
como Batman: the
animated series o Justice
League.
Para la ocasión, los responsables
del proyecto han contado con actores de
la talla de Adam Baldwin,
Anne Heche y James
Marsters –Spike
en la serie Buffy,
la Cazavampiros- para poner la voz
a Clark Kent, Lois Lane y al siempre
inquietante Lex Luthor, respectivamente.
Quienes han podido ver la película
en San Diego coinciden, no sólo en
el buen nivel de la animación, sino
en el dramatismo logrado por parte del guionista
Duane Capizzi durante la
narración.
La película dirigida, además
de por Timm, por
Lauren Montgomery y Brandon
Vietti, llegará al mercado
el 18 de septiembre del presente año
–sólo para el mercado americano-
, y se desconoce si la película tendrá
distribución internacional.
De todas maneras, en la red, como era
de esperar, ya se puede encontrar –en
forma de pre-order- con lo que, para quienes
tengan DVD multizona, es hora de buscarla
y esperar a que el lanzamiento no se retrase.
|