Park Chan-wook ha vuelto
a Sitges. Si en 2004
su presentación de Oldboy
en el Festival Internacional de
Cinema de Catalunya fue todo un
éxito (reconocido por el jurado y
la crítica como la mejor película
del certamen) y en 2005
mostraba a un público ansioso por
conocer la última entrega de su trilogía
dedicada a la violencia, Sympathy
for Lady Vengeance, para el 40º
aniversario del encuentro fantástico
el realizador coreano ha cambiado de registro
sin decepcionar al público.
Pero, ¿a qué género
pertenece I’m
a Cyborg but’s OK (2006)? A
todos y a ninguno. Es una historia genial,
ubicada en un hospital psiquiátrico,
con toques de comedia romántica,
pero también ciencia ficción,
drama, acción…
En la rueda de prensa convocada tras su
primera proyección en Sitges
ante los medios de comunicación,
el realizador coreano explicó que
para quitar dureza a la historia de la joven
demente Young-soon (totalmente
convencida de ser un cyborg), trató
de “combinar la extrañeza de
la historia con la belleza de la música
y de la imagen”.
A los actores que interpretaban a los
pacientes del sanatorio pidió que
no imitaran a enfermos reales, sino que
buscaran algo distinto, comportándose
como niños de 7 u 8 años.
Y quizás esto es lo que hace la historia
tan tierna.
En cuanto a los dos personajes principales,
el director de la película explicó
que “Young-soon tiene un
objetivo en su vida, como las máquinas
tienen instrucciones de funcionamiento,
por eso cree que es un cyborg”, mientras
que su compañero de penurias, Il-sun,
cleptómano aficionado a robar objetos
pero también aptitudes, “cree
que va a desaparecer como su madre y para
no hacerlo roba, para rellenar ese vacío”.
Pero no todo en I'm
a cyborg but's ok es novedoso, pues
Chan-wook aseguró
que trata de mantener una coherencia en
su filmografía: "sentir culpabilidad
es una cuerda que tengo en todas mis películas".
Además, comparó la memorable
escena de la lucha del pasillo de Oldboy
con la de la azotea en su nueva película,
donde la acción tiene una gran importancia
pero sobre todo es protagonista la cuidada
realización y la estética.
Sobre próximos proyectos, Park
Chan-wook afirmó que trabaja
en una película sobre la Dictadura
de Corea de los años 70, pero aún
no sabe si llegará a producirla.
En lo que sí está manos a
la obra es en una película de vampiros
que espera tener lista para el próximo
año. Se trata de Bakjwi,
también conocida en la Red como Evil
Live (precisamente el título
del film vampírico que ruedan en
la ficción en el segmento dirigido
por Park Chan-wook para
Three Extremes),
una historia contemporánea en la
que el protagonista se enamora de la mujer
de su mejor amigo, siendo el primero un
no muerto y el segundo un humano. |