La tarde del viernes 12 de octubre la emblemática
sala Brigadoon del Festival
de Sitges, en esta ocasión ubicada
en una carpa junto al mar a los pies de
la Iglesia de Santa Tecla, acogió
la presentación del primer cómic
que adapta las apariciones de Paul
Naschy en el cine: Waldemar
Daninsky. El retorno del hombre lobo.
El espacio disponible, con un aforo de 300
sillas aunque muchos optaron por quedarse
en pie para no perderse la charla, quedó
abarrotado y los fieles seguidores del actor
no abandonaron la sala hasta conseguir la
firma del autor del cómic y su protagonista,
eso sí en pósters pues el
álbum aún no había
salido a la venta.
De hecho era la primera vez que el propio
Paul Naschy hojeaba la
cuidada edición de Aleta,
enmarcada en su sello Hegats,
un volumen “con extras” según
explicó el responsable de la editorial
Joseba Basalo, como entrevistas
con los autores y biografías, y un
artículo del periodista Santiago
de Bernardo titulado Las
mil caras de Paul Naschy.
El autor de esta novela gráfica,
Javier Trujillo, expuso su visión
del mito de Waldemar, así
como la técnica utilizada para llevar
las aventuras del famoso licántropo
al papel: tableta gráfica, lápiz
óptico, el software Painter…
Su objetivo era la “introducción
de una estética siniestra más
moderna, una actualización, sin perder
la visión gótica de Naschy”.
También adelantó, con el
apoyo de Paul Naschy y
el editor, que si este primer tomo tiene
éxito la colección podría
continuar con la adaptación de La
Bestia y al espada mágica
(Jacinto Molina, 1983), una coproducción
con Japón ambientada en el país
oriental, y posteriormente nuevas y originales
tramas.
En este sentido, Naschy
apuntó que lo interesante de este
personaje es que “puede cambiar
de espacio y de tiempo”.
“Incluso en un caso muy extremo podríamos
llevarlo a la época victoriana, con
Jack el destripador”, añadió,
“y no estaría mal adaptar La
noche de Walpurgis” (León
Klimovsky, 1970), dijo haciendo referencia
a uno de los títulos fundamentales
del fantaterror español.
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