Corría
el año 1981 cuando en el interior
de un piso de Londres la luna llena inundó
la estancia en la que descansaba un joven
viajero estadounidense. Como resultado,
el film se elevaba inmediatamente a la categoría
de película de culto al contener
la transformación de hombre a bestia
más escalofriante rodada hasta la
fecha. Con Un hombre
lobo americano en Londres, el realizador John Landis daba un nuevo
empujón a la carrera fílmica
del mito licántropo que popularizara
la Universal en 1941 con El
hombre lobo, en el marco de una serie
de películas de terror hoy considerada
todo un “clásico”.
El gurú de los maquillajes especiales Rick Baker recurrió
a un sinfín de técnicas para
que el actor David Naughton hiciera
estremecer los cines con agónicos
estiramientos de extremidades, curvaturas
de huesos y crecimiento súbito del
cabello, entre otras sorpresas.
Desde entonces el crédito de Baker estuvo asociado a aquellas producciones
con transformación animal en el libreto
(Michael Jackson´s
Thriller, Aullidos, Lobo, Cursed),
además de aquellas en las que un
actor debía embutirse en un traje
de simio (King Kong, Greystoke, Gorilas en la niebla o Harry y los Hendersons).
Las primeras e impresionantes imágenes
de Benicio del Toro, protagonista
de The Wolfman,
devuelven a Baker a la
actualidad en la línea que los aficionados
esperan ver. Para la caracterización,
el ganador de seis premios Oscar bebe directamente
del personaje original al que diera vida
el mítico actor Lon Chaney
Jr. El maquillador invierte tres
horas de aplicación, un tiempo más
que aceptable, comenta Rick Baker,
teniendo en cuenta su experiencia en otras
producciones.
Originalmente el film iba a estar dirigido
por Mark Romanek (Historia
de una obsesión, 2002) bajo
el guión de Andrew Kevin
Walker (Se7en,
1995) y se estrenaría en el verano
de este año, aunque finalmente será Joe Johnston (Jumanji,
1995) el que comande la producción
que incluye una reescritura del libreto
a cargo de David Self (Camino
a la perdición, 2002).
Tras los ajustes del calendario, las previsiones
apuntan a que el 13 de febrero de 2009 haya
luna llena, al menos, en las salas de cines. |