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LA PORNO VITA,
por Kertchenko
Algunas personas tienen una inclinación fatal a los excesos, son presas fáciles de los vicios.
Aunque ellos piensen lo contrario, en una situación crítica se vuelven inestables. El caso de Marcos era confuso, sobre todo las circunstancias en que se suscitó |
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LA VOZ AL OTRO LADO
DEL TELEFONO:
LLAMADAS QUE PUEDEN ARREBATARTE EL
ALMA,
por Christian
Dennis Hinostroza García
Era un viernes por la noche y las calles
de la Ciudad Universitaria estaban colmadas
de jóvenes y no tan jóvenes
que se dirigían de un lugar a otro,
presurosos por llegar a su destino o ansiosos
por salir de una vez de aquella mole r |
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¡HALLOWEEEH!,
por José Luis Díaz Marcos
Algunas aventuras son tan extraordinarias
que, incluso sus protagonistas, nos resistimos a
creerlas. Contrarias a la razón y a la lógica,
son, al mismo tiempo, ciertas e inolvidables. “No
puede suceder. Sin embargo, lo estoy viviendo”,
piensas. |
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AMARANTHA,
por José Antonio Pulido
El rostro emergió de esas aguas profundas.
El rostro salió cubierto con pétalos
de rosas rojas. El rostro abrió los ojos.
Unos ojos profundos marcados por el tiempo. Ojos
que escondían los más grandes secretos
de su raza. |
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LOS
VALLES SOLITARIOS, por Ana Martínez
El hombre, que durante la mayor parte de la tarde
había permanecido sentado en el sillón,
frente a la ventana, comenzó a imaginar
cómo la noticia iba divulgándose
por toda la ciudad tan veloz como sólo
pueden hacerlo los rumores. A aquella hora la
noticia debía haber bañado gran
parte de la ciudad. |
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UN
PASATIEMPO MORTAL, por Maribel R. Ortiz
La luciferina figura de arcilla le había
robado la voluntad a Víctor. Como coleccionista
de arte negro, corroboró que la pieza era
genuina. Parecía un prodigio que la misma
estuviera en la exposición de antigüedades
de aquella ciudad gris engalanada de cipreses y
sauces llorones. |
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V,
por XO6
Pronto, sus ojos se llenaron de lágrimas,
tenía frente a ella una horrible imagen,
algo que nunca habría podido imaginar. Afuera,
un leve chispeteo de lluvia se veía interrumpido
por el estruendoso sonido de un rayo cayendo cerca
de la casa, muy cerca. Esto fue lo que la despertó
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HISTORIA
DE UN CIRUJANO, por Spike
Antonio se pasó el pañuelo
por la cara. Suspiró. Miró a Andrea,
le dio una sonrisa y sujetó su mano.
- Todo va a salir bien, mi amor. Tú vas a
ver. Todo va a salir bien, mi vida...
Por un momento quiso llorar, pero |
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LA
VOZ INTERIOR, por Adrián Calero
Tatiana, ¿dónde estás,
Tatiana?, ¿por qué me has abandonado?,
con todo lo que he hecho por ti, y me lo has pagado
de esta forma....Yo nunca me quejé de tu
forma de pensar ni de actuar, nunca puse objeción
a tus denotadas manías, siempre tuve una
sonrisa para ti. Ni siquiera protesté |
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RISAS
EN LAS SOMBRAS, por Charlotte
Abrí los ojos. La penumbra y el
olor a putrefacción fue lo primero lo que
percibí. Por un momento, no supe en donde
me encontraba; pero lo recordé. La estúpida
mazmorra en donde me habían encerrado a
petición mía. La sed era insoportable.
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ENSOÑACIÓN,
por Ricardo Bravo
En una vieja casa, lúgubre como
ninguna, vivía yo, un joven tranquilo y
solitario, ocupando la existencia en tan solo
mis pensares; ensoñaciones. Solía
salir a caminar a contemplar la luna bajo su manto
estelar cada noche, excepto aquella ocasión
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LOS
HERMANOS ROUSSE (CICATRICES DEL ERÓS),
por Alejandro Rojas Ramírez
En el siglo XVII, en Francia, en un cuarto
lleno de espejos, brillantes para los sentidos,
rotos para el corazón apasionado, yacía
la pequeña y dulce Jézabel Nastasia.
Una niña de largo pelo negro y liso, y
piel puramente blanca |
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MIL
Y UNA FORMAS DE MATAR A UN PERRO,
por Claudio Delgado Ríos
Lo recuerdo bien, mis manos empapadas con
su sangre aún caliente, podía sentir
como los latidos de su corazón iban disminuyendo,
mientras yo reía, y reía fuerte;
ante su cara agonizante, con una sola expresión
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HACIA
UN LUGAR INCIERTO, por Ricardo Román
En el estrecho pasillo se escuchaban aquellos
pasos largos y secos que proyectaban un eco en
toda la antecámara. En el umbral de la
puerta había una especie de candelabro
que burbujeaba pequeñas partículas
de un azul mágico |
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EL
RETRATO DEL SEÑOR ESPINOZA, por Paul
Muro
El señor Martín Espinoza
heredó a la edad de 25 años toda
la fortuna y los bienes de su padre Don Alfredo
Espinoza. La familia Espinoza era una de las más
acomodadas en la ciudad de R... |
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ELLOS,
por Gustavo A. Bautista
21:13. Esta noche la Luna despide una
potente luz blanca. Más que nunca, nuestro
satélite parece hoy una pequeña
joya colgada del firmamento púrpura. La
refulgencia que salía antes de la superficie
lunar no hubiera sido comparable con la que hay
ahora. Ha ido en aumento. |
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LA
CAJA DE TODOS LOS MIEDOS, por S. Campuzano
Corría el año de 189…
en la ciudad de T. una ciudad latinoamericana,
esa noche Adrián no podía dormir,
la gente se estaba retirando, el presupuesto se
acababa y en la excavación no habían
encontrado mas que algunas vasijas rotas, y sin
ningún tipo de valor. |
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EL
EXTRAÑO, por Ángel Jiménez
Elena entrecerró los párpados durante
un segundo y volvió a abrirlos de nuevo.
Posó la vista sobre el reloj y vio que
eran ya casi las cuatro de la madrugada. La penumbra
en que estaba sumida su habitación era
rota por la lamparilla de mesa, que proyectaba
su halo de luz blanca sobre la mesa en la que
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ZOMBIFICACIÓN,
por Pepa Mayo
Toda aquella pesadilla empezó una noche
de verano bajo un cielo cubierto de estrellas
titilantes. Fue después de tres largas
horas de ritual, en donde marcaron mi piel con
veves, danzaron al compás de los timbales
y soplaron el polvo mortal en mis ojos. |
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EL
JOVEN RECUPERADO, por Pastor Amaro Cruz
De pronto se halló en un vacío inmenso,
rodeado por la más temida oscuridad. Nada
se veía y nada se escuchaba. Por alguna
razón su cuerpo emanaba un inusual resplandor
que permitía sólo a sí mismo
verse. |
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REUNIÓN
DE AMIGOS, por Esteban Lijalad
Estábamos reunidos varios amigos en casa,
charlando. Alguien propuso contar historias truculentas
con la condición de que fueran verídicas.
En un clima distendido pero expectante, comenzó
Robert -un anciano ex piloto de la Segunda Guerra-.
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EL
ABRIGO, por Alfred King
Regresaba de una fiesta muy animada en el Barrio
de Trinidad rumbo a mi casa. Eran como las dos
y media de la madrugada, la noche estaba muy oscura
ya que una pertinaz tormenta de agua y viento
castigaba la Avenida Mariscal López de
la ciudad de Asunción. |
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LASCIVUS,
por Marvin Martín Mora
Llovía incesantemente en las alturas de
la serranía, conocidas como La Fila de
Aserri. El agua, filtrada entre la abundante bruma,
calaba hasta los huesos; tal vez por eso, Saúl,
el guía, obvió el sendero de regreso
y nos llevó hasta "la gruta susurrante".
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EL
NIÑO "CORAZÓN DE PIEDRA",
por Eduardo Joudzbalis
Walter tenía el récord de puntualidad
en la primaria N. Llevaba pocos meses trabajando
allí, pero ya se había ganado el
cariño de todos. Era: "¡Un hombre
intachable!" como dijo una vez el director
del instituto |
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PESADILLA,
por Fernando F. Quiñones
Estoy asustado. He tenido una pesadilla. He soñado
que aquellas horribles voces volvían para
molestarme; aquellas que en mi adolescencia oía
dentro de mi cabeza y me incitaban para que me
hiciese pequeños cortes en las axilas y
en los muslos, y no tenía entonces más
remedio que obedecerlas |
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EL
HOMBRE DEL SACO,
por Héctor Espadas
Eran cerca de las nueve y papá vino a darme
las buenas noches. Mamá era la que siempre
me acostaba y él venía cuando iba
a ponerse el pijama, con lo cual no era de extrañar
verlo desabrochándose la camisa o los zapatos.
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LLAMADAS
PERDIDAS ,
por José Carlos Loredo
La luz tenue de la cervecería, su atmósfera
ocre de intimidad y relajo, favorecían
las conversaciones procaces. Vicente y sus amigos
habían inaugurado la noche hablando de
anécdotas grotescas y despistes estrambóticos.
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EL
RELATO DEL HOMBRE QUE SE PERDIÓ EN EL BOSQUE
CON EL CADÁVER DE SU AMADA,
por Carlos Matute
Madera podrida, flores deshechas, gusanos satisfechos
y un cadáver; tu cadáver. |
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SALA
DE ESPERA,
por Manuel Droguett
Esa noche conducía a una velocidad desmesurada;
al parecer, una mezcla de rabia y alcohol, lo
hacían presionar el acelerador a fondo.
Samuel mordía sus labios, refunfuñaba,
maldecía: maldito traidor , sinvergüenza,
cochetumadre. La pista mojada por la persistente
lluvia, curvas cerradas, todo era indicador de
un fatal accidente. |
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LA
CABAÑA,
por Guido Barsi
Hoy llueve como ayer y antes de ayer. Hace tres
malditos días que llueve y nosotros acá,
encerrados- decía mientras miraba por una
ventana y la lluvia caía fuertemente contra
la pobre cabaña que habíamos alquilado. |
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BOLIVIAN
BONDAGE, por
María García
“Conozco a mi mamá desde el día
que nací y no está loca”,
solía repetirle a mis compañeros
de clase como una gran verdad a la que ellos jamás
podrían haber arribado cuando me hostigaban
con falsas acusaciones de mi madre. Acto seguido
me reía burlonamente en sus narices y los
asustaba con un pequeño alicate |
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CATALOGUS
INFERNUS, por
Dark Idol
Siempre he sentido una enorme atracción
por la estética del Abismo, y desde que
tengo memoria he estudiado ávidamente las
imágenes y testimonios acerca del infierno.
Primero inconscientemente, con la ingenua fascinación
de los adolescentes, y más tarde, en forma
deliberada y meticulosa |
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LUZ,
por Fernando Rodríguez
La luz blanca golpeó de pronto. Días,
meses, años, la luz blanca se extendía
hacia la eternidad. La cálida voz lo sacó
de ese estado de somnolencia. “Charles,
Charles”, repetía la voz, “despierta”.
Se levantó sobresaltado y miró despavorido
hacia los rincones, tratando de visualizar algo
que no estaba. |
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LUCES
EN EL CIELO,
por Patricio González Luna
Amanda se miró a sí misma en el
espejo y vio sus ojos inundados de desencanto
y tristeza. Había trabajado sola por más
de cinco años. Casi había alcanzado
la verdad muchas veces y ésta había
sido arrancada de sus manos en el último
segundo. La oficina había sido quemada,
todos los papeles y los archivos perdidos. |
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INSOMNIO,
por F. Montoya
- No debo dormir -se repetía-. No seré
alimento de esa ponzoñosa arpía.
De que aquellos ojos profundos de mirada insostenible
lo estaban esperando en el vacío de sus
sueños, se encontraba convencido. Y esto
le provocaba un sentimiento de terrible angustia.
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POSESO,
por Pedro Pereira
El reloj colgado en la pared indica las dos, estoy
sentado sobre mi cómoda silla de madera
barnizada con detalles al estilo gótico.
Enfrente tengo a mi compañera de insomnios,
mi mesa y sobre ella a mi derecha tengo una taza
con café humeante, también una serie
de discos y unos libros pequeños. |
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CRIXUS,
por Lotham Gest
Crixus era jonio, pero ya ni siquiera pensaba
en regresar a su natal Atenas. ¿Para qué?
En la isla de Knosos había vivido desde
muy joven, tenía casi todo lo que necesitaba
y con seguridad iba a morir allí. Pero
no era feliz. Al fin y al cabo, también
era cierto que estaba muy solo. Muy solo. |
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NOCHES
DE INSOMNIO,
por Antonio Casas
Vuelvo a soñar. Me sueño otra vez,
recorriendo las entrañas del tiempo, sueño
con tierras desconocidas, imágenes nuevas
pero difusas, lejanas, escondidas. Sombras líquidas
empapando la piel de mis poros, nada cubre mi
desnudez, pero no tengo frío. La calidez
del hogar lejano aún me rodea, aún
después de incontables siglos |
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MARCOS
PIZARRO, por
Juan Diego
Incardona
Hoy pasé por el cementerio de la Chacarita
y descubrí, alarmado, que estaban enterrando
a un hombre que se llamaba como yo, Marcos Pizarro.
No pude evitarlo: una horrible conmoción
me sacudió y casi todo mi cuerpo se convirtió
en un zumbido de cuerpo, en un conjunto de músculos
que temblaban involuntariamente |
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LOS
DIÁLOGOS DEL AVERNO,
por José
Antonio Pulido
Sólo lo difícil me es estimulante,
nos legaba Lezama Lima. Es por
ello que he decidido publicar este ensayo sobre
este libro maldito. Pues la misteriosa muerte
del Profesor Bernard, me ha llevado a ello, sabiendo
que con ello estoy sentenciando mi propia muerte.
Por lo tanto transcribiré las notas que
tomé mientras investigaba el libro. |
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RUIDO
DE FONDO, por
Raúl Quiroz
No puedo decir que con el tiempo me he acostumbrado
a ésta penumbra malsana, ya que es lo único
que mis ojos han contemplado, no hay un referente
sensorial para la comparación. La umbrosa
atmósfera de abismos inescrutables, el
perpetuo haz enfermizo de luz dando eje al rotar
de los muros |
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LAS
SOMBRAS DEL MIEDO,
por Esteban Repiso
La influencia del extraño libro y la desbordante
botella de vino negro, habían causado aquel
cambio de actitud en la persona de Alex Millar.
Su mente le advirtió del peligro al cual
estaba expuesto mientras que la paranoia comenzaba
con su sarcástico ritual de persecución
y sobresaltos. |
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LA
VISITA, por
Sergio Rodríguez
La tía y el sobrino salieron al porche
y tomaron asiento en mecedoras de bejuco. El sol
caía a plomo más allá de
la muelle sombra que el cobertizo del porche proporcionaba.
Tanto daba estar dentro o fuera de la casa. La
sombra no impedía que el calor amenazara
con disolver la médula de los huesos, el
cerebro, la piel. |
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DOLOR
INMEMORIAL,
por Antonio Casas
Despierto a media noche con el dolor inmemorial
desgarrando mis entrañas. Mi boca seca
pide de nuevo la frescura de la lluvia lejana,
mis ojos marchitos, buscan con frenesí
una señal de que el alba se acerca a mis
ventanas, pero no puedo moverme, la pesadilla
continua tenaz... ¿Hasta cuándo
esperaré? |
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MICHEL,
por Lander Cebrián
Sólo veo rostros demacrados pegados al
mío y sus fétidos alientos flotando
en el aire. La oscuridad inunda mi vagón
de forma asfixiante, insoportable, se oyen gritos
intermitentes y ronquidos que no parecen humanos.
Una mujer semidesnuda me agarra con violencia
y me susurra unas palabras babeantes al oído
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SÓLO
VIENEN DE NOCHE,
por Antonio Aguilar
Una noche más y varias botellas más.
Su mente divagaba como siempre y el sueño
lo entorpecía cada vez más. No había
preocupaciones en su alma, no después del
alcohol. Responsabilidad no existía en
su vocabulario, ni existía en su vida.
Era en la mujer en la que recaía todo el
peso. |
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QUIEN
VELA POR TU SUEÑO,
por Antonio Aguilar
El cuarto que una vez perteneció al padre
es ocupado esta vez por el hijo. Dany siente conocer
el espacio en el que Daniel paso la mitad de su
vida. La madre ahora abuela recuerda los días
en que las sábanas de aquella cama no estaban
frías. El suspenso hacía parecer
imposible que pudieran esperar hasta mañana.
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EL
MOMENTO DE LAS SABIAS DECISIONES,
por Antonio Aguilar
Ulises lo ha estado esperando por semanas. Sentado
en la oscuridad del estudio ruega por que hoy
venga. Le gustaría volver a aquellos días
en que podía elevar una oración,
esos días quedaron muy atrás. Al
ir ganando el mundo fue perdiéndose a sí
mismo. Todo lo que construyó se irguió
sobre las ruinas de su propio mundo |
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LAS
MUJERES DEL DIABLO,
transcripciones de José Antonio Pulido
Conectado con el ensayo sobre las mujeres vampiro
que podéis encontrar en la Sección
Literatura, José Antonio Pulido una recopilación
de cinco relatos que han perdurado en el tiempo
transmitiéndose oralmente entre los habitantes
del pueblo venezolano San José de Bolívar.
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LO
QUE GUARDABA LA CASA,
por Pablo Nicoli
Unos meses después de que mi padre falleciera
-hablo de un conocido místico cuyo nombre
deseo guardar en reserva-, tuve noticias de la
herencia y de la "casa" en momentos
que me disponía a salir de la ciudad por
asuntos de negocios, los cuales finalmente aplacé
durante unos días; los suficientes que
me permitieran ver, |
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LAS
LÁGRIMAS DE UN CONDENADO,
por José Antonio Pulido
La soledad había albergado en su alma por
muchos siglos. Él observaba la ventana
de aquel viejo cuarto inundado por libros, discos,
botellas vacías y polvo. Polvo que se había
acumulado en el transcurrir del tiempo. El olor
de ese cuartucho era rancio, una serpiente jugueteaba
en los dedos de sus manos. Sus manos las llevó
al |
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PARANOIA,
por Ezequiel Gamallo
Martín se calzó su mochila al hombro
y bajó los veintisiete escalones hasta la
puerta de calle. Al abrir la puerta sintió
que el intenso frío de agosto le azotaba
la cara. Sintió como su nariz se congelaba
al primer contacto con el aire, y aunque no estuviera
mirándola, supo que se le había enrojecido.
Cerró la puerta con llave y |
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